
Rusia aplica una estrategia doble con Armenia. Mientras el Gobierno pide comprender su giro a Europa, la Duma advierte que perderían miles de millones de dólares. 🏦 de una tensión geopolítica máxima.
El Gobierno de Rusia emitió una serie de declaraciones contradictorias y de alta tensión respecto al acercamiento político de Armenia hacia el bloque de Europa. Mientras un alto funcionario del Ejecutivo optó por una postura moderada de respeto institucional, el liderazgo legislativo lanzó severas advertencias de carácter económico y social.
Esta dualidad discursiva evidencia la profunda preocupación del Kremlin ante la pérdida de influencia en la región estratégica del Cáucaso Sur. Las autoridades de Ereván continúan evaluando sus alianzas internacionales en medio de estas presiones externas cruzadas.
El viceprimer ministro ruso, Alexei Overchuk, aseguró ante los medios de comunicación que Moscú tratará con total comprensión cualquier resolución soberana que adopte la sociedad armenia. La agencia estatal de noticias TASS difundió las declaraciones donde el funcionario ratificó los lazos históricos existentes entre ambas naciones.
Overchuk describió a la República de Armenia como un Estado aliado sumamente cercano que comparte membresías en la Comunidad de Estados Independientes y la OTSC. Sin embargo, el viceprimer ministro recordó explícitamente que la pertenencia simultánea a la Unión Económica Euroasiática (UEEA) y a la Unión Europea resulta técnicamente incompatible.

Por el contrario, el presidente de la Duma Estatal de Rusia, Vyacheslav Volodin, publicó un duro comunicado con estimaciones negativas sobre el futuro financiero armenio. El influyente legislador advirtió que la hipotética salida del mercado común euroasiático acarreará consecuencias sociales desastrosas para la economía de Ereván.
El jefe parlamentario aseveró que la ruptura de los convenios comerciales podría costarle al país la pérdida del 20 por ciento de su Producto Interno Bruto. Según sus datos, esta contracción equivale a una caída económica directa de al menos 5.000 millones de dólares.
Volodin defendió los beneficios históricos de la alianza señalando que el PIB armenio se multiplicó notablemente durante la última década dentro de la UEEA. El diputado contrastó la tarifa preferencial del gas ruso de 177,5 dólares por cada millar de metros cúbicos frente al elevado costo del mercado europeo.
El volumen de comercio bilateral entre ambos países sufrió una importante reducción del 45,4% durante el transcurso del año 2025. El funcionario atribuyó este fenómeno a la huida de empresarios rusos que cerraron sus operaciones comerciales en territorio armenio debido a la inestabilidad política.
El presidente de la Duma Estatal extendió sus críticas hacia el ámbito de la política interior y la identidad sociocultural de Armenia. Volodin denunció la existencia de supuestas maniobras gubernamentales orientadas a reescribir la historia oficial y presionar de forma sistemática a la Iglesia Apostólica Armenia.
El líder legislativo comparó abiertamente los procesos actuales de Ereván con los acontecimientos políticos ocurridos en Ucrania durante el año 2014. Volodin concluyó su mensaje afirmando de forma tajante que este tipo de reformas culturales terminan dividiendo irreparablemente a las sociedades.






