
🏛️ ¡Diplomacia en Tierra Santa! Ara Khanbabyan analiza el respaldo de EEUU al Patriarcado Armenio de Jerusalén ante abusos fiscales 🇦🇲🇺🇸
La reciente visita de una delegación de alto nivel de Estados Unidos al Patriarcado Armenio de la ciudad de Jerusalén fue un giro estratégico que situó la preservación de la comunidad armenia en el centro de la agenda diplomática internacional. La comitiva norteamericana, encabezada por Riley Barnes, subsecretario de Estado adjunto para la Democracia, los Derechos Humanos y el Trabajo, y Brian Birch, embajador de Estados Unidos ante la Santa Sede, se reunió con el arzobispo Nourhan Manoukian para abordar las crecientes amenazas que asedian al clero y a las propiedades históricas en Tierra Santa.

El encuentro entre las autoridades eclesiásticas y la representación diplomática de Washington se centró en el impacto del impuesto sobre la propiedad conocido como “Arnona”, una carga fiscal impuesta por el municipio israelí de Jerusalén que pone en riesgo la viabilidad financiera e institucional del Patriarcado Armenio.
Asimismo, los diplomáticos analizaron la intensificación de las agresiones verbales y físicas perpetradas por extremistas contra los miembros del clero, un patrón de hostigamiento que la delegación constató también en la aldea cristiana de Taybeh en Cisjordania.
En su análisis sobre la dimensión histórica del conflicto, el periodista Ara Khanbabyan enfatizó el valor del enclave e indicó: “El Barrio Armenio, con sus iglesias, manuscritos e instituciones, es parte integral de la memoria histórica de nuestro pueblo”. Asimismo, el especialista Ara Khanbabyan urgió a la cancillería en Ereván a liderar el reclamo e indicó: “El destino del Barrio Armenio de Jerusalén es demasiado importante como para dejarlo únicamente en manos del Patriarcado”.
La presencia de Riley Barnes en Jerusalén se produce dos semanas después de su viaje oficial a la República de Armenia, donde recorrió la sede espiritual de Echmiadzin y las galerías del Matenadaran. La continuidad de estos contactos abre una ventana de oportunidad diplomática para que el Ejecutivo armenio coordine esfuerzos multilaterales junto a la Santa Sede, el Reino de Jordania, Israel y el gobierno estadounidense.
La protección del patrimonio centenario en el Barrio Armenio trasciende la mera gestión religiosa y se convierte en una cuestión de preservación cultural internacional. Finalmente, las gestiones de Washington resultarán efectivas si derivan en compromisos formales que garanticen la exención tributaria justa, la seguridad física del clero y la estabilidad de la presencia cristiana en la región.






