
Estados Unidos lanzó un masivo bombardeo contra radares, sistemas de defensa y depósitos de drones dentro de Irán. 🚀 Irán lanzó misiles balísticos contra bases de EE. UU. en Kuwait y atacó la sede de la Quinta Flota en Bahréin. 🗺️ La tensión estalló en el Estrecho de Ormuz luego de que drones iraníes atacaran buques comerciales con bandera de Panamá. 🚢
La tregua provisional en Oriente Medio ha colapsado de forma abrupta. El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) confirmó la ejecución de una nueva oleada de ataques selectivos contra múltiples posiciones militares en territorio de la República Islámica de Irán. La operación de las fuerzas norteamericanas se justificó como una respuesta directa a las presuntas violaciones sistemáticas de seguridad marítima cometidas por las fuerzas iraníes en aguas internacionales.
Los bombardeos de precisión estadounidenses destruyeron infraestructuras clave del sistema defensivo y logístico de Irán, incluyendo Instalaciones de vigilancia militar estratégica y sistemas de comunicaciones y equipos navales especializados en la colocación de minas marítimas.
De acuerdo con el comunicado oficial del CENTCOM, tras las operaciones de semanas previas se le había otorgado a Teherán la oportunidad de cumplir las cláusulas del cese de hostilidades. Sin embargo, acusaron que las fuerzas de seguridad iraníes desplegaron un dron de ataque contra buques cisterna comerciales que navegaban bajo bandera de Panamá en el estratégico Estrecho de Ormuz.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ratificó que el gobierno iraní quebrantó nuevamente las actas de pacificación bilateral. A través de un comunicado oficial, el mandatario estadounidense endureció su retórica y amenazó con ordenar una campaña militar generalizada si persisten las agresiones en las rutas de comercio internacional:
«Probablemente nunca aprendan. Puede que llegue un momento en que ya no podamos actuar con prudencia y nos veamos obligados a terminar militarmente el trabajo que hemos comenzado con tanto éxito», enfatizó Trump.
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) emitió una declaración oficial confirmando el lanzamiento masivo de misiles balísticos y enjambres de drones contra ocho emplazamientos bajo control militar de los Estados Unidos en el Golfo Pérsico.
Las fuerzas de la Guardia Revolucionaria golpearon objetivos de alta prioridad estratégica, destacando los impactos dirigidos contra la base aérea Ali al-Salem en Kuwait y el cuartel general de la Quinta Flota de la Armada de los Estados Unidos en Port Salman, Bahréin. El CGRI denunció que la ofensiva estadounidense sobre cinco de sus posiciones costeras se ejecutó bajo el “pretexto falso” de proteger la libre navegación frente a supuestas acciones iraníes contra buques ilegales.
Asimismo, los mandos militares de la Guardia Revolucionaria advirtieron que han intensificado la monitorización radar del Estrecho de Ormuz y que, a partir de este momento, se implementarán medidas punitivas de extrema gravedad contra cualquier buque civil o militar que infrinja los protocolos de seguridad aérea y marítima dictados por Teherán.

Este nuevo intercambio de fuego destruye de facto el memorando de entendimiento y pacificación que los gobiernos de Estados Unidos e Irán habían suscrito formalmente el pasado 18 de junio. Aquel documento diplomático establecía una ventana de alto el fuego de 60 días aplicable a todos los frentes de combate activos, con el objetivo de iniciar mesas de negociación internacionales para poner fin a la guerra y garantizar la apertura económica del Estrecho de Ormuz.
A pesar de los esfuerzos de mediación internacional, la sucesión de ataques encubiertos con drones contra cargueros y las consiguientes represalias de las fuerzas conjuntas estadounidenses han devuelto a la región a un escenario de guerra abierta de consecuencias impredecibles para los mercados globales de energía.






