
🔨 El Ayuntamiento de Ereván demolerá edificios no autorizados con un procedimiento simplificado y exprés. ¡Se acabaron los juicios largos!🛑 Mano dura en Ereván: demoliciones de edificios no autorizados sin audiencias y multas de hasta 3000 salarios mínimos para infractores. 🏢
El parlamento aprobó reformas que permiten al Ayuntamiento de Ereván la demolición de edificios no autorizados aplicando un procedimiento simplificado administrativo. Esta amplia modificación legal expande las facultades de la capital para regular su entorno urbano y combatir el desorden inmobiliario.
Las autoridades de la República de Armenia buscan agilizar los procesos de desmantelamiento de infraestructuras de forma rápida y transparente. Los funcionarios competentes aplicarán de inmediato estas modificaciones regulatorias para ordenar las calles de la ciudad de Ereván.
Un objeto construido o reconstruido en un terreno no destinado a tal fin recibirá la catalogación de estructura ilegal. El municipio aplicará esta condición cuando la obra carezca de permisos o viole gravemente las normativas urbanísticas vigentes.
El Código Civil establece que estos inmuebles no son legales y quedan totalmente sujetos a una demolición obligatoria. El dueño del suelo asume los riesgos del desmantelamiento, incluso si adquirió el predio con la edificación existente.
El propietario tiene derecho a demoler una estructura ilegal en su propio predio sin necesidad de acudir a los tribunales. Quien edifique en terreno ajeno debe compensar los daños y pagar los costos de demolición y restauración.
El alcalde de Ereván podrá decidir la demolición de estructuras no autorizadas en terrenos comunitarios y garantizar su cumplimiento. El ejecutivo municipal también tomará decisiones similares sobre construcciones ilegales levantadas en terrenos estatales dentro de los límites de la ciudad.
La alcaldía demolerá las estructuras ilegales que personas físicas o jurídicas levanten en las zonas comunes de los edificios de apartamentos. Esta medida frenará las habituales ampliaciones, superestructuras, invasiones de sótanos y entradas construidas sin los procedimientos adecuados.
La alcaldía emitirá una orden de demolición por escrito si la estructura no autorizada se encuentra en un terreno de propiedad privada. Esta regla afectará a terrenos particulares, edificios legales con anexos ilegales, edificios de apartamentos y edificaciones divididas.
Las estructuras no autorizadas en propiedades compartidas dentro de edificios de apartamentos tendrán un mecanismo de decisión de demolición independiente. El alcalde de Ereván o sus funcionarios autorizados enviarán directamente todos los requerimientos escritos de restauración.
El ayuntamiento enviará las órdenes de demolición a los infractores sin necesidad de celebrar audiencias administrativas previas. Las autoridades omitirán el debate formal conforme al artículo 38 de la Ley «Sobre los Principios de Administración y los Procedimientos Administrativos».
El requerimiento se enviará al domicilio social del afectado y se publicará en el sitio web oficial de avisos públicos. La notificación legal se considerará realizada de forma oficial al quinto día de su publicación en dicha plataforma digital.
El infractor deberá cumplir la orden de derribo en un plazo de 15 días a partir de su recepción oficial. Sin embargo, la modificación del Código Civil fija un plazo de un mes para que el dueño demuela estructuras en terrenos privados.
Esta diferencia de criterios temporales podría requerir una posterior autorización legal. El ajuste técnico evitará futuras contradicciones prácticas durante la aplicación de las normativas vigentes.
La alcaldía impondrá una multa de 2000 a 2500 veces el salario mínimo si el dueño rechaza la demolición. Esta severa sanción económica castigará a quienes no restauren el terreno a su estado original.
La multa administrativa aumentará de 2500 a 3000 veces el salario mínimo si la infracción urbanística persiste en el tiempo. Las autoridades aplicarán este recargo para forzar el cumplimiento de las órdenes de desmantelamiento.
La municipalidad tiene derecho a suspender temporalmente la construcción o modernización de edificios que operen sin los permisos correspondientes. Esta suspensión afectará al funcionamiento de unidades individuales, instalaciones y equipos que contradigan el propósito previsto del suelo.
La primera infracción acarreará una detención de obras de hasta 5 días y la segunda de hasta 10 días. Las infracciones sucesivas provocarán una suspensión de hasta un mes, y el acto administrativo también se emitirá sin audiencia previa.
Las autoridades competentes procederán al precintado de la unidad, edificio o estructura en cuestión de manera inmediata. Esta medida cautelar garantizará el cese total de los trabajos de edificación prohibidos.
El propietario recibirá una multa equivalente a 2000 veces el salario mínimo si continúa la actividad tras la suspensión. La reincidencia en el plazo de un año generará una estricta responsabilidad penal para el infractor.
Las penas contemplan multas penales, servicios comunitarios de 100 a 200 horas y libertad condicionicional restringida de hasta 3 años. El código también estipula prisión de corta duración de hasta 2 meses o prisión ordinaria de hasta 2 años.

El poder judicial no podrá aplicar medidas cautelares que prohíban la demolición de estructuras no autorizadas en terrenos estatales o comunales. Esta es una de las disposiciones más estrictas del nuevo marco legal aprobado por el parlamento.
Cualquier medida cautelar vigente antes de la ley, que impidiera los derribos en suelos estatales, quedará anulada automáticamente. El tribunal notificará esta cancelación al Servicio de Ejecución en un plazo máxímo de tres días.
La presentación de una demanda judicial no suspenderá automáticamente los efectos del acto administrativo impugnado por el ciudadano. Esta excepción afectará a las decisiones de suspensión temporal de obras y a la negativa de legalizar estructuras en terrenos privados.
La apelación tampoco detendrá los requerimientos escritos que presente el jefe de la comunidad ante el infractor. El proceso judicial ya no servirá para conservar la estructura ilegal hasta que termine la disputa formal.
La reforma debilita la práctica habitual de dilatar los procedimientos judiciales y fortalece significativamente la posición de la alcaldía. El texto legal bloquea las estrategias de retraso que utilizaban los constructores ilegales.
La nueva ley cierra definitivamente la laguna jurídica del consentimiento tácito que beneficiaba a los infractores por el silencio administrativo. El retraso de la autoridad en revisar las solicitudes de legalización de construcciones se considerará una denegación automática.
Esta regla se aplicará a la enajenación de bienes estatales, uso de inmuebles comunitarios y emisión de documentos de desarrollo urbano. El silencio ya no constituirá una decisión favorable para los solicitantes.
El Consejo de Ancianos de Ereván establecerá incentivos económicos para fomentar la demolición voluntaria de las estructuras no autorizadas. La ciudad reembolsará parcialmente los costos de desmantelamiento si el infractor retira la obra sin exigir la intervención forzosa de la alcaldía.






