
El administrador de ENA, Romanos Petrosyan, descubrió que varias plantas inyectaban hasta cuatro veces más energía de la permitida. 🤯 Las pérdidas preliminares rozan los 2.000 millones de drams.
El administrador interino de la Red Eléctrica Nacional de Armenia (ENA), Romanos Petrosyan, reveló presuntas irregularidades en plantas solares autónomas del país. La investigación inicial detectó anomalías en 16 de las 36 plantas inspeccionadas.
Según los datos de ENA, algunas centrales inyectaban una capacidad entre tres y cuatro veces superior a la declarada. En consecuencia, el daño financiero preliminar para la distribuidora alcanza los AMD2.000 millones.
Además, los organismos reguladores preparan la evaluación legal definitiva sobre los responsables de estas conexiones. Por esta razón, las autoridades analizan también las fallas en los sistemas de supervisión técnica.
Actualmente, Armenia cuenta con 59.000 plantas solares conectadas que generan aproximadamente 1.288 MW de potencia. No obstante, el país intenta integrar tecnología del siglo XXI en redes eléctricas construidas durante la era soviética.

Por otro lado, cada megavatio no contabilizado sobrecarga las subestaciones y los transformadores del sistema de distribución. Por este motivo, la falta de control amenaza la estabilidad del suministro y la seguridad energética nacional.
Asimismo, el sector requiere acelerar la medición digital y la instalación de sistemas de almacenamiento de energía. En efecto, la energía solar representa un recurso estratégico clave frente a la dependencia energética de Rusia e Irán.
Finalmente, los expertos destacan la necesidad de consolidar la industria fotovoltaica sin restringir la producción renovable. Por consiguiente, el gobierno debe modernizar la red de distribución para sostener el crecimiento de la generación distribuida.






