
📈 Alerta económica: Las empresas iraníes en Georgia aumentaron un 510% desde 2012. Investigan el uso de firmas fantasma para eludir sanciones. 🇬🇪
Un informe del Centro de Investigación de Política Económica (EPRC) encendió las alarmas políticas en Tiflis al revelar que el número de empresas de Irán registradas en Georgia ha experimentado un crecimiento masivo del 510% desde 2012. La cifra total de estas sociedades superó las 12.800 en el período de 2025-2026.
El estudio, basado en datos oficiales de Geostat y del Banco Nacional de Georgia, ha desatado una fuerte controversia. Mientras organizaciones como Transparencia Internacional advierten un peligroso acercamiento político y económico a Teherán en un contexto de deterioro de los lazos con la Unión Europea y Estados Unidos, el gobierno georgiano tildó el informe de “traición”. El panorama se complejiza tras la apertura de una investigación por parte del Servicio de Seguridad del Estado.

El principal dilema técnico que expone el EPRC radica en la enorme desconexión entre el número de empresas y el capital real inyectado en el sistema económico georgiano.
Entre 2013 y 2024, la inversión global iraní sumó apenas 41 millones de dólares. Una cantidad promedio por empresa insignificante. En 2024, la IED neta fue negativa (-0,65 millones de dólares), repuntando levemente a 0,4 millones de dólares en las cifras preliminares de 2025.
La mayoría de las firmas corresponden a micro, pequeñas y medianas empresas enfocadas en el comercio minorista, sector inmobiliario, servicios, construcción, logística y reexportación. No participan en proyectos industriales o tecnológicos de gran escala y no generan puestos de trabajo significativos.
El informe detalla que decenas de estas entidades mercantiles suelen estar registradas bajo una misma dirección física.
La comunidad internacional, incluyendo análisis publicados por cadenas como Fox News, advierte que Irán podría estar utilizando a Georgia como un puente estratégico para saltarse los bloqueos internacionales. Al estar el sector financiero de Irán completamente excluido de los mercados tradicionales, el EPRC concluye que las operaciones financieras se estarían moviendo por canales alternativos opacos.
El riesgo de las “empresas fantasma”: La desproporción entre registros y flujos de capital apunta al uso de sociedades nominales o “empresas de papel”. Estas estructuras se asientan legalmente con actividad real mínima, sirviendo como intermediarias para triangular transferencias o realizar reexportaciones que burlan regulaciones occidentales.
El EPRC cita como un precedente crítico el caso de Shelbit, una firma de criptomonedas con base en Georgia y de propiedad iraní que fue sancionada directamente por el gobierno de Estados Unidos, evidenciando las nuevas metodologías digitales de lavado de dinero que se gestan en la región.

El único sector formal con crecimiento visible ligado a Irán fue el turismo, cuyos ingresos escalaron un 65% entre 2022 y 2024, pasando de 91,1 millones a 151,1 millones de dólares (aunque sufrió un retroceso del 17,8% durante 2025).
Los expertos del centro advierten que el régimen de exención de visados entre Georgia y la Unión Europea opera como un imán de alto interés para los empresarios de Teherán, quienes buscan una base jurídica flexible en un país que, tras años de buscar la integración en la OTAN y Occidente, parece deslizarse hacia la esfera de influencia estratégica iraní.






