
🪖 Revolución militar en Armenia: El ejército realiza maniobras con TORK y MIHR, sus nuevos sistemas de artillería de fabricación nacional.🚀 Defensa inteligente: Armenia exhibe el poder de sus sistemas de cohetes "Atlant", diseñados para atacar a larga distancia de forma remota. 💥
El Ejército de Armenia realizaron maniobras tácticas utilizando sus nuevos sistemas de armas producidos por la industria de defensa nacional. El ministro de Defensa, Suren Papikyan, difundió las imágenes de los entrenamientos con el obús “TORK”, el sistema de artillería autopropulsada “MIHR” y el sistema de cohetes de largo alcance “Atlant”.
El obús autopropulsado “TORK” lleva meses plenamente integrado en las actividades operativas de las tropas. El comandante de batería Gurgen Hayrapetyan —arquitecto de profesión que se unió al servicio profesional tras conocer este equipamiento como reservista— calificó la incorporación como una auténtica revolución técnica. El oficial destacó la excelente adaptación del material al relieve montañoso del país.
Este obús está diseñado para batir objetivos críticos y neutralizar el apoyo de fuego enemigo mediante sistemas de mando y control de nueva generación. De acuerdo con el testimonio del soldado Karpis Avetisyan, el “TORK” destaca por su estructura automatizada basada en una infraestructura de navegación inercial, lo que acelera el despliegue y la puntería en condiciones dinámicas de combate.

El entrenamiento también evaluó el rendimiento de los sistemas autopropulsados “MIHR”. El soldado Narek Khachatryan detalló que este blindado se gestiona íntegramente de forma digital a través de un sistema de mando táctico computarizado, garantizando impactos de alta precisión. Su diseño compacto le permite proporcionar fuego de cobertura eficaz en sectores estrechos y de difícil acceso geográfico.
Por su parte, el sistema de artillería de cohetes “Atlant” fue desarrollado para batir objetivos a larga distancia priorizando la supervivencia de los operarios. El soldado Armen Poghosyan explicó que, una vez que el lanzador está desplegado, el personal se repliega por completo a un refugio fortificado seguro. Desde el búnker se procesan las coordenadas digitales y se ejecuta el disparo de los proyectiles a control remoto, reduciendo al mínimo la exposición de la dotación.






