
The Wall Street Journal reveló que EE. UU. convenció a Armenia de firmar la paz con Azerbaiyán mediante superchips de Nvidia. 😱 El acuerdo permitirá construir en Hrazdan un megacentro de datos para inteligencia artificial con más de 100.000 procesadores de última generación.
El periódico The Wall Street Journal reveló que Estados Unidos utilizó la autorización de exportación de procesadores de inteligencia artificial de Nvidia como incentivo estratégico para convencer a Armenia de firmar un acuerdo de paz preliminar con Azerbaiyán. Por consiguiente, los diplomáticos estadounidenses aplicaron la denominada “diplomacia de chips” para consolidar la estabilidad geopolítica e integrar a Ereván en la red tecnológica de Occidente.
En primer lugar, la estrategia diplomática facilitó la construcción y expansión de la fábrica de inteligencia artificial Firebird ubicada en la ciudad de Hrazdan. De este modo, el proyecto tecnológico cuenta con una inversión directa de Nvidia y prevé instalar 70.000 servidores avanzados dotados con las plataformas Grace Blackwell y Vera Rubin.

Asimismo, el Ministerio de Industria de Alta Tecnología de Armenia firmó un contrato comercial de 25 millones de dólares para adquirir capacidad de cómputo durante cinco años. Por esta razón, la exembajadora estadounidense Kristin Kvien calificó la transferencia de semiconductores como un elemento determinante para alcanzar el histórico entendimiento con Bakú.
Por otro lado, el primer ministro Nikol Pashinyan anunció el fin del conflicto armado con Azerbaiyán y enmarcó la resolución diplomática dentro de una nueva realidad regional. En consecuencia, Washington logró sustituir el histórico modelo de dependencia basado en gas y armamento militar por una infraestructura tecnológica de alto valor añadido.
Adicionalmente, la llegada de supercomputadores posiciona a la República de Armenia en el mapa global del procesamiento de datos para inteligencia artificial. Finalmente, el éxito a largo plazo de esta estrategia dependerá de la capacidad de la industria y las universidades locales para generar un desarrollo científico soberano a partir de la potencia informática instalada.






