
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, destaca la educación como solución clave para combatir la pobreza y el desempleo, subrayando la importancia de un aprendizaje continuo y la adaptación a cambios globales.
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, ha subrayado la importancia de la educación como la solución fundamental para abordar problemas críticos, como la pobreza y el desempleo. En su discurso durante la Décima Conferencia Mundial de Jóvenes Parlamentarios de la Unión Interparlamentaria, celebrada en Ereván, Pashinyan destacó que una de las principales causas de la pobreza está profundamente arraigada en el sistema educativo.
“No hay problema que no pueda resolverse mediante la educación. Y no hay ningún problema cuyo origen no esté relacionado con la falta de educación, la baja calidad o la insuficiencia educativa”, afirmó Pashinyan durante su intervención.
Según el Primer Ministro, la pobreza es un problema global y también un desafío significativo en Armenia, donde el gobierno ha enfrentado críticas por no abordarlo adecuadamente.
Pashinyan explicó que los sistemas educativos actuales, por razones tanto objetivas como subjetivas, no están dotando a los estudiantes de las habilidades necesarias para ser competitivos en la vida
. “Si intentamos traducir lo que significa pobreza, significa tener falta de conocimientos, habilidades y destrezas necesarias para ser competitivo en la vida, en los casos en que no está relacionada con problemas de salud y movilidad”, dijo.
Para el gobierno de Armenia, la educación no solo es crucial para combatir la pobreza, sino también para resolver los problemas de desempleo. Pashinyan enfatizó que el desempleo es a menudo el resultado de la falta de conocimientos y habilidades competitivas en el mercado laboral.
“A lo largo de la historia de la humanidad ha habido profesiones que han desaparecido por completo, han aparecido nuevas profesiones. Uno de los grandes problemas del sector educativo es garantizar la adaptación de las personas a estos cambios globales, incluido el mercado laboral”, comentó.
El Primer Ministro argumentó que el conocimiento y las habilidades adquiridas pueden volverse obsoletos con el tiempo debido a la evolución de las necesidades del mercado y la aparición de nuevas profesiones. Esta perspectiva resalta la necesidad de que los sistemas educativos estén en constante actualización y sean capaces de adaptarse a los cambios dinámicos del mundo laboral.

Como informara SoyArmenio, Pashinyan destacó la importancia de la educación continua como un proceso de toda la vida.
“Nuestra percepción es que la educación es un proceso que dura toda la vida. Una persona debe comenzar a estudiar desde el jardín de infantes y continuar sus estudios, incluso en el trabajo”, afirmó.
Además, enfatizó que no solo los estudiantes, sino también los líderes, como diputados, ministros o primeros ministros, deben combinar el trabajo con la educación y la autoeducación.
En un contexto donde los desafíos globales como la pobreza y el desempleo afectan a países de todo el mundo, la posición del Primer Ministro armenio refuerza la importancia de invertir en la educación como un pilar fundamental del desarrollo social y económico. Según Pashinyan, el éxito de cualquier nación depende de su capacidad para proporcionar una educación de calidad que forme a ciudadanos competentes y resilientes.
Esta visión implica una transformación en las políticas educativas de Armenia, con un enfoque en la adaptabilidad, el aprendizaje continuo y la preparación de los estudiantes para enfrentar los desafíos del futuro. Al alinear estas prioridades con los cambios globales y las demandas del mercado laboral, Armenia puede establecer una base sólida para un desarrollo sostenible y equitativo.






