
¡Indignación mundial! 🇦🇲💔 Azerbaiyán acaba de destruir una iglesia histórica en Stepanakert. ⛪ Dicen que es un genocidio cultural para borrar la historia armenia.
En vísperas del 111.º aniversario del Genocidio Armenio, la administración de ocupación de Azerbaiyán demolió un símbolo religioso clave. La Agencia de Desarrollo Turístico y Cultural de Artsaj denunció la destrucción total de la Iglesia de la Santa Madre de Dios en la ciudad de Stepanakert por parte de Azerbaiyán.
Expertos locales consideran que esta acción no representa un evento aislado de vandalismo. Instituciones de Artsaj califican el hecho como una continuación de la política de exterminio iniciada hace un siglo.
La demolición busca borrar la identidad y la presencia espiritual armenia en la región. Los denunciantes afirman que el objetivo es la eliminación definitiva de la memoria histórica del pueblo en sus tierras ancestrales.
Este proceso de limpieza étnica se manifiesta ahora mediante la destrucción de edificios sagrados. La pérdida del templo afecta directamente el derecho al futuro y al retorno de los desplazados armenios.
Diversas organizaciones civiles consideran inaceptable el silencio de las autoridades de la República de Armenia. El comunicado oficial advierte que la neutralidad gubernamental se convierte en una aceptación del crimen cometido contra el patrimonio.
El texto también califica de vergonzosa la inacción de instituciones internacionales dedicadas a la protección de la cultura. Esta impunidad fomenta que los perpetradores cometan nuevos delitos contra el patrimonio de la humanidad.

La Iglesia de la Santa Madre de Dios se construyó entre los años 2000 y 2019. El templo restauró la vida eclesiástica en una zona donde la fe fue reprimida durante la época soviética.
La edificación representaba un símbolo vivo del renacimiento espiritual tras décadas de secularismo forzado. Su destrucción busca frustrar cualquier posibilidad de que la población armenia regrese a su patria original.
El gobierno armenio debe evaluar de inmediato esta barbarie y emitir una condena pública. Se exigen medidas diplomáticas efectivas en foros internacionales como la UNESCO para frenar la destrucción.
El derecho de la población de Artsaj a su tierra es inalienable e incuestionable. La desaparición de la iglesia es un episodio trágico dirigido contra la dignidad y la memoria colectiva de toda una nación.






