
📉🇺🇸 ¡Histórico! La popularidad de EE. UU. se desploma al -16%. El mundo lo señala como la tercera mayor amenaza para la paz tras la guerra con Irán.
La reputación global de Estados Unidos ha sufrido una caída sin precedentes, situándose por debajo de la de Rusia en términos de percepción internacional, según el informe anual publicado por la Fundación Alianza de las Democracias.
El estudio, que contó con la participación de 94.000 ciudadanos de 98 países, muestra el descontento mundial hacia Washington se ha intensificado debido a la guerra contra Irán y la inestabilidad energética resultante. En contraste, China ha logrado un aumento del +7% en su percepción global durante el mismo periodo.
Por segundo año consecutivo, el Índice de Percepción de la Democracia refleja una visión crítica de la política exterior estadounidense. En la clasificación de países percibidos como peligrosos para la estabilidad mundial, los resultados son contundentes: primero Rusia, luego Israel y recién Estados Unidos.
Anders Fogh Rasmussen, exsecretario general de la OTAN, calificó el declive como “triste pero no sorprendente”, atribuyéndolo a los desafíos que la administración actual ha impuesto a la alianza atlántica en los últimos 18 meses.
La negativa de varios países de la OTAN, entre ellos España, a desplegar fuerzas navales en el Estrecho de Ormuz para asegurar el paso de buques durante el conflicto con Irán ha generado una brecha profunda. El secretario de Estado, Marco Rubio, cuestionó la utilidad de la alianza si los socios “solo son aliados cuando les conviene”.

Esta tensión ha sido aprovechada por Donald Trump, quien ha vuelto a plantear la posibilidad de retirar a EE. UU. de la OTAN. Recientemente, Washington anunció planes para retirar 5.000 soldados de Alemania, una medida que el secretario general de la alianza, Mark Rutte, insiste debe ser consultada con el bloque antes de ejecutarse.
Varios eventos específicos han contribuido a la erosión del prestigio estadounidense en 2026:
La encuesta subraya que la imagen de Estados Unidos ya no solo se ve afectada por sus acciones directas, sino por la percepción de que su liderazgo está fracturando las alianzas occidentales tradicionales en un momento de crisis energética y militar global.






