
🚨🇦🇿🇦🇲 Autoridades de Azerbaiyán exigen a Armenia información sobre más de 4.000 personas desaparecidas en la primera guerra de Karabaj de los años 90. 🤯 Bakú no abordó este reclamo durante más de 25 años y muchas bajas ocurrieron en batallas donde no pudieron recuperar cuerpos.
Las declaraciones consecutivas del Defensor de los Derechos Humanos de Azerbaiyán y de Hikmet Hajiyev, asesor de Política Exterior de la Presidencia azerbaiyana, han reabierto el debate sobre el tratamiento de la memoria humanitaria de la primera guerra de Nagorno Karabaj (1991-1994).
La narrativa promovida por Bakú —reproducida de manera uniforme por medios estatales como Minval Politika— acusa a las autoridades armenias actuales y pasadas de retener deliberadamente información sobre el paradero de 4.010 personas desaparecidas, situando este reclamo como una condición moral previa en las negociaciones para un tratado de paz definitivo.
No obstante, un análisis detallado de la cronología diplomática, la naturaleza de las operaciones militares de la década de 1990 y el contexto procesal actual revela que la reactivación de esta agenda responde más a una estrategia de presión política que a una genuina iniciativa de justicia restaurativa o humanitaria.

El uso de la problemática de las personas desaparecidas como eje central del debate bilateral presenta severas inconsistencias históricas y metodológicas que desvirtúan su carácter técnico-humanitario:
Surgimiento Tardío en la Agenda Bilateral: Durante más de 25 años de negociaciones bajo el auspicio del Grupo de Minsk de la OSCE, Azerbaiyán no priorizó la investigación coordinada de los desaparecidos de la primera guerra como un elemento estructurante del proceso de paz. La centralidad del tema emergió formalmente solo tras la conclusión de la guerra de los Cuarenta y Cuatro Días en 2020.
Falta de Desagregación de Datos: Ni la oficina del Defensor de los Derechos Humanos azerbaiyano ni la Cancillería han presentado un desglose pormenorizado que diferencie entre personal militar caído en combate y población civil, un requisito fundamental según los protocolos de la Cruz Roja Internacional (CICR) para la identificación de fosas comunes y restos mortales.
Dinámica Operativa del Conflicto de 1994: Las hostilidades de la primera guerra no se libraron en territorio soberano de la República de Armenia, sino en el teatro de operaciones de Nagorno Karabaj y los distritos adyacentes. Un ejemplo documentado por fuentes historiográficas azerbaiyanas es la ofensiva de Kelbajar (enero-febrero de 1994), donde el ejército de Azerbaiyán sufrió cerca de 2.000 bajas en condiciones invernales extremas, cuyos cuerpos no pudieron ser evacuados por sus propias líneas de mando en medio de la retirada.
Exigir a Ereván expedientes detallados sobre acontecimientos ocurridos hace más de tres décadas en zonas de combate dinámicas —donde la cadena de mando estaba fraccionada y el marco institucional de la época era inestable— plantea exigencias operativas desproporcionadas. La atribución de “responsabilidad directa” a las autoridades armenias actuales por el sufrimiento de las familias de los desaparecidos busca alterar el equilibrio normativo del acuerdo de paz en construcción.
En lugar de encauzar la búsqueda de restos mortales a través de mecanismos técnicos multilaterales despolitizados —como la Comisión Internacional sobre Personas Desaparecidas o el Comité Internacional de la Cruz Roja—, la conversión de este drama humanitario en un pliego de cargos políticos añade un obstáculo adicional a la normalización de las relaciones entre ambos Estados en el Cáucaso Sur.






