
🚨 Periodistas británicos afirman que el presidente Donald Trump es incapaz de controlar la agenda islámica de Erdogan. 🪖 Advierten que Turquía abandonó los ideales laicos de Atatürk para apoyar a líderes radicales como Ahmad al-Sharaa en Siria. 🕌
El periodista británico Jake Symons del The Telegraph afirmó que el legado geopolítico de la Casa Blanca afronta una muerte inminente. El analista expuso este deterioro internacional en una crónica escrita para el periódico The Telegraph durante la cumbre de la OTAN en Ankara.
La pérdida de hegemonía estadounidense se manifestó tras el encuentro privado entre los presidentes de Estados Unidos y Turquía. Las conclusiones del reportero fueron replicadas por la agencia de noticias ucraniana UNIAN.
La República de Turquía ingresó a la alianza atlántica en 1952 bajo el auspicio directo del presidente norteamericano Harry S. Truman. El objetivo histórico de Washington consistía en blindar el sistema institucional laico que fundó Mustáfa Kemál Atatürk en el territorio turco.
Ese equilibrio se quebró definitivamente en 2017 cuando Recep Tayyip Erdoğan impuso una serie de reformas constitucionales de corte presidencialista. El líder turco mantiene su respaldo activo a la organización islamista de los Hermanos Musulmanes, ganando peso en el tablero de Oriente Próximo.
El columnista británico prestó especial atención al encumbramiento político de Ahmad al-Sharaa como nuevo gobernante de facto de Siria. El nuevo líder sirio comandó una organización armada de ideología yihadista durante más de quince años en la región.
Ante esta radicalización, el analista sentenció que la OTAN requiere un jefe de Estado norteamericano capaz de encauzar la agenda internacional de Turquía. El autor concluyó que con el actual mandatario de la Casa Blanca, al que calificó de «vanidoso, incompetente y caprichoso», el plan de Truman agoniza.

Las duras críticas del diario inglés apuntan de forma directa contra el perfil político del presidente estadounidense Donald Trump. El gobernante norteamericano sorprendió a las delegaciones europeas al colmar de elogios públicos a su homólogo turco en la cumbre.
A pesar de los reproches británicos, el mandatario estadounidense consiguió arrancar un compromiso estratégico de la administración de Ankara ante el Consejo de la OTAN. Erdoğan ratificó que «el apoyo militar a Ucrania continuará, pero también se debe alentar a Rusia a la paz», asumiendo una postura de equilibrio.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, manifestó su total disposición para sostener un encuentro bilateral con el mandatario ruso Vladímir Putin. Las conversaciones de paz deberán contar con la mediación obligatoria de los presidentes de Estados Unidos y Turquía como garantes oficiales.
Por su parte, la embajadora ucraniana Olga Stefanyshyna ratificó al periódico The New York Times un cambio de estrategia en Kiev. La diplomática aseguró que la estabilización de los frentes de combate permite a las fuerzas ucranianas «adoptar un enfoque más creativo para poner fin a la guerra».






