
El Consejo Mundial de Iglesias exige la liberación de los armenios detenidos en Azerbaiyán, denunciando violaciones de derechos humanos y torturas. La ONU evalúa medidas para garantizar su liberación.
El Consejo Mundial de Iglesias (CMI) ha instado a la liberación inmediata de los armenios detenidos ilegalmente en Azerbaiyán, argumentando que su retención viola los principios fundamentales del derecho internacional humanitario, incluidos los Convenios de Ginebra. La declaración fue presentada durante la 58ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU por el Dr. Profesor Ani Ghazaryan Drissi, jefe del programa de Educación Teológica Ecuménica del CMI.
Desde noviembre de 2020, cuando finalizó la guerra en Artsaj (Nagorno-Karabaj), hasta octubre de 2023, Azerbaiyán ha capturado ilegalmente al menos 23 armenios, incluidos civiles, funcionarios y personal militar. Según la declaración del CMI, “muchos de ellos han sido sometidos a torturas y tratos degradantes, lo cual ha sido documentado por organizaciones de derechos humanos”.
El CMI subraya que la detención prolongada sin el debido proceso y sin garantías jurídicas compromete los esfuerzos por lograr una paz y reconciliación sostenibles en la región. Además, instó al Consejo de Derechos Humanos de la ONU a tomar medidas para garantizar la liberación inmediata e incondicional de estos prisioneros.

Actualmente, Azerbaiyán reconoce oficialmente la detención de 33 prisioneros de guerra y civiles armenios, pero organizaciones de derechos humanos armenias sostienen que hay al menos 80 prisioneros adicionales.
El 17 de enero, en Bakú, comenzó un polémico juicio contra 15 prisioneros de guerra armenios, entre ellos importantes figuras políticas y militares como: Ruben Vardanyan, un millonario y ex Ministro de Estado de Artsaj, Bako Sahakyan, Arkady Ghukasyan y Arayik Harutyunyan, ex Presidentes de la República de Artsaj; David Ishkhanyan, ex Presidente del Parlamento de Artsaj; David Babayan, ex Ministro de Asuntos Exteriores de Artsaj y Levon Mnatsakanyan, ex Comandante del Ejército de Defensa de Artsaj.
El 28 de febrero, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Armenia expresó su preocupación por los juicios de 23 prisioneros armenios, denunciando torturas y un grave deterioro en su salud.
El Consejo Mundial de Iglesias ha reafirmado su solidaridad con la Iglesia y el pueblo armenios, así como con todas las víctimas de esta crisis. “El respeto a la dignidad humana y la justicia son esenciales para la estabilidad de la región”, concluye el documento del CMI.
El caso de los prisioneros armenios sigue siendo un tema central en la agenda internacional, y la presión sobre Azerbaiyán para cumplir con el derecho internacional continúa en aumento.






