
🔥 Comercio en baja, petróleo en la mira. Georgia exportó combustibles por millones sin refinería operativa. La UE ya reaccionó. El puerto de Kulevi queda bajo presión. ¿Crisis económica o maniobra para esquivar sanciones?
El comercio exterior de Georgia arrancó 2026 con un fuerte retroceso. Según datos oficiales de Geostat, el volumen total cayó un 23,6% interanual en enero y se ubicó en 1.609 millones de dólares. El dato llega en medio de denuncias sobre presuntas maniobras con productos petroleros rusos que ya salpican al puerto de Kulevi.
Las exportaciones crecieron 19% y alcanzaron 480,4 millones de dólares. Sin embargo, las importaciones se desplomaron 33,7% hasta los 1.129 millones. La balanza comercial siguió en rojo y marcó un déficit de 649,1 millones.
Los diez principales socios concentraron el 67,9% del comercio total. Turquía lideró con 247,1 millones de dólares. Le siguieron China con 223,3 millones y Rusia con 195,4 millones. Estados Unidos quedó fuera del podio comercial.
En exportaciones, China encabezó el ranking con 66,1 millones. Turquía y Kirguistán completaron los tres primeros destinos. Los países de la CEI representaron casi la mitad de los envíos.

Los automóviles de pasajeros dominaron las ventas externas con 100,7 millones de dólares. El petróleo y sus derivados ocuparon el segundo lugar con 58,7 millones. Los minerales de metales preciosos cerraron el top tres.
El economista Roman Gotsiridze lanzó duras críticas tras la publicación de los datos. “Georgia se ha visto envuelta en un gran escándalo”, afirmó. Señaló que el país exportó en enero productos refinados por 56 millones de dólares pese a no contar con una refinería operativa.
La planta en Kulevi aún no funciona plenamente. Aun así, en 2025 Georgia exportó 151.700 toneladas de combustible refinado por 79,5 millones de dólares. La operación coincidió con la importación de crudo ruso en octubre.
“En lugar de petróleo crudo, es posible que se importara gasóleo o gasolina rusos y luego se exportara como productos georgianos”, advirtió Gotsiridze. También planteó que se pudo haber realizado un “procesamiento cosmético logístico” para alterar la clasificación del producto.
El analista sostuvo que estas maniobras podrían constituir falsificación documental y evasión de sanciones. La Unión Europea ya incluyó el puerto de Kulevi en su lista de sanciones, lo que elevó la presión internacional sobre Georgia.
En paralelo, una investigación de iFact detectó que 19 barcos que atracaron en Batumi, Poti y Kulevi coinciden con los criterios de la llamada “flota en la sombra” rusa. El hallazgo alimenta las sospechas sobre posibles rutas alternativas para el comercio energético.
El debate escala también en el plano político. Analistas advierten que el Gobierno podría enfrentar aislamiento internacional si no aclara las operaciones.
La combinación de caída comercial, dependencia energética y presiones externas dibuja un escenario complejo para 2026. El foco ahora está en cómo responderán las autoridades ante las acusaciones.






