
🍽️ Armenia quedó 93° en el ranking mundial de cocinas. ¿Fracaso gastronómico? Los expertos dicen otra cosa: el problema no es el sabor, sino la promoción. #CocinaArmenia #Gastronomía #Ranking
La cocina armenia quedó en el puesto 93 sobre 99 países en el ranking 2025 de World Population Review, por debajo de Bolivia, Filipinas y Kenia. El dato sorprendió a especialistas y abrió un debate incómodo: ¿el problema está en el sabor o en la visibilidad global?
El listado, elaborado a partir de valoraciones de usuarios del portal TasteAtlas, colocó a Grecia en el primer lugar, seguida por Italia, México, Turquía y España. Entre los países exsoviéticos, Georgia alcanzó el puesto 30, muy por encima de Armenia.
World Population Review es un portal analítico estadounidense que construye sus clasificaciones con datos abiertos. En el caso gastronómico, suma votos de usuarios de TasteAtlas, donde cualquiera puede puntuar platos nacionales.
El resultado depende del volumen de votos y del reconocimiento internacional. Italia y Grecia reciben cientos de miles de valoraciones de turistas. Armenia apenas alcanza algunos miles, muchas veces basados solo en fotografías.
“Estas calificaciones no deben tomarse como una evaluación precisa, sino como un recordatorio de que todavía tenemos mucho que decirle al mundo”, señaló el Grupo de Empresas Yeremyan a la agencia Novosti-Armenia.
La posición contrasta con la valoración de medios influyentes. Forbes definió a la cocina armenia como “una de las más ricas del mundo”. La BBC la calificó como “la más antigua de la región”. CNN incluyó el lavash entre los mejores panes del planeta.
Time la describió como “una experiencia compleja con miles de años de tradición”. The Guardian habló de “una dicha inspirada por la naturaleza y el amor humano”.
Para los expertos, la diferencia no es gastronómica, sino comunicacional.
“Armenia es un actor joven y el ranking es un concurso de popularidad”, explicó la chef y restauradora Anush Mirzoyants. Según ella, el país recién comenzó a recibir turismo masivo tras la pandemia de 2020.
Italia recibe unos 93 millones de turistas al año. Armenia ronda los 2,2 millones. “No se puede competir con países que llevan un siglo construyendo su imagen gastronómica”, afirmó.
Mirzoyants definió a Armenia como una experiencia “hecha a mano, de boutique”, lejos del consumo masivo global.
Otro factor señalado es la estructura de la cocina nacional. La gastronomía armenia prioriza proteína animal y cereales, con menor adaptación a tendencias actuales como dietas sin gluten o sin lactosa.
“La tradición se transmite de abuela a nieta, pero hay pocos intentos de reinterpretarla para el mundo”, sostuvo la chef.
Platos como el khorovats, la basturma o el shish kebab siguen siendo poco conocidos fuera de círculos especializados.

Sedrak Mamulyan, presidente de la organización para el Desarrollo de las Tradiciones Culinarias Armenias, cuestionó la objetividad del ranking. “Todos los turistas con los que hablo están encantados con la cocina armenia”, afirmó.
Recordó que National Geographic ubicó a Armenia entre las cinco cocinas más desarrolladas del mundo. “Aquí pesa más la popularidad del país que la calidad real”, dijo, sin descartar un sesgo político.
Los especialistas coinciden en un punto central. El puesto 93 no refleja la calidad de la cocina armenia, sino su bajo nivel de promoción internacional.
World Population Review mide visibilidad, no sabor. Grecia, Italia y México invirtieron durante décadas en construir una marca gastronómica global. Armenia aún no.
Mientras siga siendo una joya conocida solo por entendidos, su posición en rankings masivos dependerá del número de votos, no del valor de sus platos.






