
⚖️ Histórico: La Fiscalía de Armenia presenta cargos póstumos contra el exjefe de Policía, Hayk Harutyunyan, por la represión de marzo de 2008. 🏛️ Juicio póstumo: La viuda de Harutyunyan rechaza archivar el caso de 2008 por su muerte, obligando a los tribunales a resolver los cargos.
En un hecho judicial de gran relevancia histórica, la Fiscalía de Armenia ha iniciado formalmente un proceso penal póstumo contra el exjefe de la Policía, Hayk Harutyunyan (identificado en los documentos oficiales por sus iniciales H.H.), por su papel en la violenta represión de las protestas del 1 y 2 de marzo de 2008 en Ereván.
A pesar de que Harutyunyan falleció en 2019, la legislación armenia permite la prosecución del caso bajo ciertas circunstancias. Tras la negativa de su viuda (representante legal en el caso) a cerrar el expediente por causa de muerte, la Fiscalía ha devuelto el caso al Comité Anticorrupción para que complete la investigación preliminar y formule la acusación formal para llevar el caso a juicio.
La Fiscalía fundamenta la acusación póstuma en dos delitos contemplados en el Código Penal de 2003. Por abuso y transferencia de poder con violencia (Art. 38-309, apdo. 2): Se le acusa de complicidad en la transferencia de poderes públicos a través del uso de la fuerza, armas de fuego y medios especiales de dispersión.
Y por negligencia oficial con consecuencias graves (Art. 315, apdo. 2): Imputación directa por omisión de sus funciones normativas, lo que negligentemente derivó en la muerte de ciudadanos y en graves disturbios sociales.

De acuerdo con las conclusiones del Comité de Investigación, Harutyunyan, quien lideró la Policía nacional entre 2003 y mayo de 2008, conspiró con otros altos mandos policiales para ejecutar las siguientes acciones el 1 de marzo de 2008:
Dispersión forzada en la Plaza de la Libertad: Organizó y ordenó el desalojo violento de los manifestantes que protestaban pacíficamente contra los resultados de las elecciones presidenciales de ese año.
Persecución y bloqueos: Dirigió el despliegue de subdivisiones policiales para impedir que los manifestantes volvieran a concentrarse o realizaran reuniones en los sectores céntricos de Ereván, vulnerando sus derechos constitucionales.
Falta de regulación de armas químicas y de dispersión: Como jefe de la institución, Harutyunyan omitió su obligación de presentar ante el Gobierno los borradores normativos para regular el uso de gases lacrimógenos altamente peligrosos (como el “Cheryomukha 7”) y dispositivos de aturdimiento de luz y sonido (“Zarya”). El uso descontrolado de estos elementos químicos y tácticos fue el causante de heridas graves y muertes durante las jornadas de protesta.

Hayk Harutyunyan fue hallado muerto con una herida de bala en la cabeza en septiembre de 2019 en su residencia de Bdjni, un suceso que las autoridades catalogaron inicialmente como suicidio.
Bajo el derecho procesal armenio, ante el fallecimiento de un sospechoso, la Fiscalía puede archivar la causa penal. Sin embargo, su viuda y representante legal se opuso formalmente al sobreseimiento por fallecimiento, exigiendo que la investigación continúe para defender la memoria del exjefe policial.
Al no haber consentimiento familiar para cerrar el caso, la Fiscalía General escindió los materiales del expediente principal (bajo el caso n.° 62292726) y ordenó al Comité Anticorrupción concluir la instrucción preliminar para iniciar el debate en los tribunales armenios.






