
Komitas será canonizado. La Iglesia destaca su papel en la reconstrucción de la identidad armenia. Próximo paso: definir el calendario y su lugar en la tradición sagrada.
El Consejo Espiritual Supremo decidió canoniza a Komitas, figura esencial de la identidad musical armenia. La institución formará un comité especial para definir los plazos y el procedimiento. La decisión marca un momento excepcional: la última canonización individual formal en la Iglesia Apostólica Armenia ocurrió en el siglo XVII.
El padre Asoghik Karapetyan, clérigo de la Santa Echmiadzin, explicó que esta canonización no sólo honra al Maestro, sino que fortalece la identidad espiritual armenia. “Komitas no necesita coronas. Somos nosotros quienes necesitamos expresar nuestra gratitud a su misión y recordar, especialmente hoy, que preservar nuestra identidad nacional es vital”, afirmó.
Karapetyan recordó que en 2015, con el centenario del Genocidio Armenio, la Iglesia canonizó colectivamente a sus víctimas. Sin embargo, la canonización de Komitas adquiere un carácter personal y pedagógico: las nuevas generaciones comprenderán con mayor claridad su papel en el rescate del canto nacional y espiritual.

Con su canonización, Komitas también se convertirá en intercesor de la nación durante la liturgia. El clérigo señaló que los fieles acuden a la intercesión de los santos cada domingo. “La Iglesia es indivisible. Por eso pedimos la intercesión de quienes caminaron la vida con fe victoriosa y dejaron testimonio”, dijo Karapetyan.
Según el padre Asoghik, el próximo año Komitas podría ser inscrito en la clase de los traductores sagrados, una categoría de figuras que consolidaron el espíritu cultural armenio. Los detalles serán establecidos por la comisión que comenzará a trabajar en los próximos días.






