
BP inicia conversaciones para ceder la operación de BTC y Bakú-Supsa. El traspaso involucrará a Azerbaiyán, Georgia y Turquía. Cambios estratégicos en la ruta del crudo del Caspio marcan un nuevo equilibrio energético. 🔄🛢️
BP inició conversaciones para transferir el rol de operador de los oleoductos Bakú-Supsa y Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC) a los gobiernos de Azerbaiyán, Georgia y Turquía, según confirmó la compañía tras consultas de medios regionales. La decisión sigue los acuerdos de gestión existentes, que establecen plazos para ceder la operación de los principales corredores energéticos del Cáucaso.
Una fuente de BP señaló que “los acuerdos prevén la entrega de funciones de operador dentro de los plazos acordados”, y recordó que en 2021 la operación del Oleoducto del Cáucaso Meridional pasó a manos de SOCAR en Azerbaiyán y Georgia. Con la misma lógica, el cambio en Bakú-Supsa y BTC se activará cuando se completen los procesos técnicos y regulatorios.

En Georgia, BP confirmó que el proceso debería cerrarse hacia mediados de 2026, si los acuerdos finales avanzan sin demoras. Mientras tanto, la compañía conservará la operación de la terminal de Sangachal y de los grandes bloques petroleros Azeri-Chirag-Gunashli y Shah Deniz, además de su participación del 30,1% en el BTC.
El oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan, inaugurado en 2006, se extiende por 1.768 kilómetros y transporta petróleo de Azeri-Chirag-Gunashli, condensado de Shah Deniz y crudo proveniente de Kazajistán y Turkmenistán. Sus principales accionistas incluyen a SOCAR, MOL, TPAO, Eni, TotalEnergies, Itochu, Inpex, ExxonMobil y ONGC.
El oleoducto Bakú-Supsa, operativo desde 1999, mueve más de siete millones de toneladas anuales, aunque permanece suspendido desde 2022, con toda la exportación desviada al BTC. Las conversaciones buscan garantizar una transición ordenada hacia la administración estatal conjunta de la región.






