
El enviado de Turquía visitó Armenia y dijo que se sentía "como en casa" 🚀. ¡En Azerbaiyán están furiosos! 🚫🔥 Lo acusan de olvidar el monumento al Genocidio y de ser "demasiado amigo" de Ereván
Los medios estatales de Azerbaiyán lanzaron una agresiva campaña contra Serdar Kilic, representante especial de Turquía para la normalización, tras la declaración del diplomático en Ereván, donde afirmó que “se siente como en casa” en Armenia.
La prensa progubernamental de Bakú calificó estas palabras como una desviación de los intereses nacionales turcos según reportó Factor.am. Los analistas azerbaiyanos consideran que la retórica de Kilic contradice la postura oficial de Ankara sobre el conflicto regional.
El portal Oxu.az describió las expresiones del diplomático como extrañas y ofensivas para la alianza entre ambos países. Bakú criticó que el enviado sintiera confort en un país donde recientemente quemaron la bandera de su nación.
Los medios azerbaiyanos sostienen que Serdar Kilic antepone los intereses de los armenios a los de su propio pueblo. Aseguran que sus palabras demuestran una cercanía excesiva con el gobierno de Nikol Pashinyan.

La prensa de Bakú recordó con dureza que en el centro del “hogar” de Kilic se alza un monumento al Genocidio Armenio. Calificaron esta obra como una de las mayores campañas de difamación contra el Estado turco en la historia mundial.
Muchos participantes de la cumbre a la que asistió el diplomático hicieron una reverencia ante dicho monumento. Azerbaiyán insiste en que las declaraciones de Kilic representan únicamente su punto de vista personal y no la posición estatal.
El diplomático turco admitió que presentó varias propuestas a su homólogo armenio, Ruben Rubinyan, guiándose por las necesidades de los armenios. Kilic justificó su empatía mencionando que convivió con esta comunidad durante sus estancias en Los Ángeles y Beirut.
Actualmente, Armenia y Turquía todavía no discuten una fecha concreta para la apertura definitiva de su frontera terrestre. La normalización total sigue pendiente a pesar del optimismo mostrado por el enviado especial en la capital.






