
Azerbaiyán exige cambios en la Constitución de Armenia y la disolución del Grupo de Minsk antes de firmar un tratado de paz. Armenia insiste en mecanismos de confianza mutua. ¿Se logrará un acuerdo histórico?
El proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán continúa enfrentando obstáculos debido a que Bakú impone condiciones previas. Mientras Armenia insiste en la necesidad de mecanismos de control y verificación mutua de armamentos, Azerbaiyán responde con exigencias constitucionales y políticas que complican la firma de un tratado definitivo.
A pesar de la retórica, Amirbekov aseguró que ambos países están cerca de firmar un tratado histórico, insistiendo en que no es necesaria la intervención de terceros.
Sin embargo, la postura de Bakú y la falta de concesiones mutuas sugieren que la paz aún enfrenta desafíos diplomáticos significativos. La presión internacional podría ser clave para destrabar las negociaciones y evitar una nueva escalada de tensiones en el Cáucaso Sur.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán acusa a Armenia de obstaculizar el proceso de paz y ha reiterado dos condiciones fundamentales para avanzar: modificar la Constitución armenia, eliminando cualquier referencia territorial que Bakú considere una amenaza para la estabilidad futura. Y disolver el Grupo de Minsk de la OSCE, argumentando que su papel en el conflicto ya no es necesario.
El representante especial del Presidente de Azerbaiyán, Elchin Amirbekov, aseguró en una reunión informativa en la Embajada azerbaiyana en Argentina que Bakú está “dispuesto a firmar un tratado de paz”, pero que Armenia debe hacer concesiones clave.
“Si esta reivindicación territorial no se elimina de la Constitución armenia, podría amenazar seriamente la paz en el futuro”, declaró Amirbekov, en una cita recogida por el Buenos Aires Times.

Desde Brasil, el ministro de Asuntos Exteriores de Armenia, Ararat Mirzoyan, subrayó que su país ha propuesto medidas para aumentar la confianza bilateral, incluyendo el establecimiento de mecanismos de control de comunicaciones y armamento. Sin embargo, lamentó que estas iniciativas no han recibido una respuesta positiva de Bakú.
La Embajada de Armenia en Argentina también se pronunció, criticando a Azerbaiyán por condicionar la paz a demandas unilaterales:
“Es lamentable que Azerbaiyán se niegue de facto a firmar el acuerdo alcanzado con Armenia y siga hablando de condiciones previas en lugar de trabajar por una paz duradera en el Cáucaso Sur”, declaró la embajada.
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