
Tras ser llamado “dictador” por el presidente de la PACE, Ilham Aliyev responde incluyendo a Roussopoulos en su lista negra. El Consejo de Europa denuncia violaciones de derechos humanos y falta de respeto al Estado de derecho en Azerbaiyán.
El régimen de Azerbaiyán ha incluido al presidente de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (PACE), Theodoros Roussopoulos, en su “lista negra”, después de que este calificara al presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev, como un “dictador” y lo acusara de difundir falsedades sobre la relación del país con las instituciones europeas.
La reacción de Bakú representa un nuevo episodio en el deterioro de las relaciones entre Azerbaiyán y el Consejo de Europa, tras la suspensión de los poderes de su delegación parlamentaria por incumplimientos reiterados del Estado de derecho y los derechos humanos.
Roussopoulos, en una declaración al medio griego Alpha News, defendió la decisión de la Asamblea de no ratificar las credenciales de la delegación azerbaiyana en enero de este año, afirmando que la conducta del régimen de Aliyev confirma la justicia de dicha medida:
“Aliyev tiene la costumbre de encarcelar a sus oponentes políticos. Negó sistemáticamente el acceso a observadores, relatores y periodistas internacionales. Esto viola los principios fundamentales del Consejo de Europa”.
En respuesta a declaraciones recientes de Aliyev —quien aseguró que no le importa el Consejo de Europa—, el presidente de PACE recalcó que “nadie puede chantajear al Consejo de Europa” y que la organización “no teme a Aliyev ni a nadie que actúe como un dictador”.
El conflicto se agravó cuando Azerbaiyán declaró abiertamente que no implementaría las decisiones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), argumentando que su país no participa en elecciones supervisadas por estas instancias. Esta postura fue calificada de “cínica” por varias figuras europeas, incluyendo a Roussopoulos.

El titular de la Asamblea subrayó que desde hace más de dos años se viene solicitando a Bakú el acceso para misiones de observación y la liberación de presos políticos. Sin embargo, “al principio prometieron medidas que nunca se concretaron. Liberaron a uno, detuvieron a otros”, denunció.
Roussopoulos advirtió que permitir un enfoque selectivo por parte de los estados miembros podría sentar un precedente peligroso para el funcionamiento del Consejo de Europa, que ya ha enfrentado tensiones con otros países como Rusia o Turquía:
“Si aceptamos que un Estado diga ‘no respeto las reglas’, mañana otros podrían abandonar el Tribunal de Derechos Humanos. Es lo que le dije al Comité de Ministros, y Aliyev ha confirmado esos temores”.
Como informara SoyArmenio, la exclusión diplomática de Roussopoulos por parte de Azerbaiyán forma parte de una estrategia más amplia del régimen de Aliyev para minimizar la supervisión internacional y consolidar su control autoritario, tras el dominio absoluto establecido en Nagorno-Karabaj en 2023.
Para la comunidad internacional, las declaraciones del presidente azerbaiyano y la represalia contra Roussopoulos refuerzan el argumento de que el país del Cáucaso Sur se aleja cada vez más de los estándares europeos en materia de democracia y derechos humanos.






