
🛑 Alerta patrimonial: Denuncian la destrucción de dos monumentos históricos en Artsaj 📉🛰️ Imágenes satelitales confirman la demolición de un complejo de la era soviética por Azerbaiyán 🏛️ Tensión diplomática: Exigen una respuesta a la cancillería rusa frente al silencio de Moscú 🌍
El colectivo de investigación y difusión histórica «Monumentos de Artsaj» publicó un informe detallado que evidencia la pérdida de dos estructuras conmemorativas en la aldea de Astghashen, en la región de Nagorno-Karabaj. Los datos se obtuvieron mediante el cotejo y análisis técnico de fotografías satelitales de alta resolución tomadas entre el 19 de abril de 2024 y el 15 de julio de 2025.
La demolición de estos espacios públicos reavivó los debates diplomáticos sobre la protección de los legados culturales en las zonas de conflicto del Cáucaso. Las plataformas de derechos humanos cuestionaron el silencio de los organismos de supervisión ante la alteración de los registros históricos de las comunidades locales.
La evaluación de las imágenes satelitales determinó la desaparición total de las parcelas arquitectónicas donde se emplazaban los hitos de recordación comunitaria. Las demoliciones afectaron a dos símbolos de distintas épocas políticas de la aldea:
«Durante ese mismo período, también fue destruido el monumento que perpetuaba la memoria de los habitantes de Astghashen que murieron en la Gran Guerra Patria… ¿Acaso Maria Zakharova no tiene nada que decir?», cuestiona el comunicado emitido por la organización civil.
El derribo del monolito soviético abrió una interrogante sobre la postura que adoptará el Ministerio de Asuntos Exteriores de la Federación de Rusia. Los activistas interpelaron de forma directa a la portavoz oficial de la cancillería rusa, Maria Zakharova, exigiendo una condena institucional similar a la que Moscú emite cuando se vandalizan símbolos de los soldados soviéticos en las repúblicas bálticas o en Europa del Este.

El debate sobre el patrimonio histórico se complejizó debido a un incidente policial acontecido de forma paralela en el norte de Armenia. El Ayuntamiento de la ciudad de Gyumri denunció que un grupo de desconocidos vandalizó el emblemático complejo conmemorativo de la “Madre Armenia”, arrancando las letras doradas que identificaban a las “ciudades heroínas” de la Unión Soviética.
A diferencia del silencio que rodea los acontecimientos de Astghashen, el incidente de Gyumri provocó una inmediata y enérgica reacción por parte de las estructuras de comunicación de Moscú:
Las organizaciones civiles armenias denunciaron la existencia de un doble rasero en la política exterior rusa, señalando que la diplomacia de Moscú prioriza la condena de actos de vandalismo menor dentro del territorio de sus aliados mientras evita sancionar las demoliciones estructurales de patrimonio soviético perpetradas por el gobierno de Azerbaiyán.






