
⚡ Bakú arresta a Ali Kerimli y estalla una nueva crisis política en Azerbaiyán. El caso lo vincula a un supuesto intento de golpe junto al exjefe presidencial Ramiz Mehtiyev. Ilham Aliyev mueve el tablero y enfrenta el “fantasma” de su propio legado familiar. 🇦🇿🔥
El arresto del líder opositor Ali Kerimli abre una nueva crisis en Azerbaiyán y expone la lucha interna por el poder en un país donde el legado de Heydar Aliyev sigue marcando cada decisión del actual gobierno.
Los medios estatales de Bakú confirmaron la detención de Ali Kerimli, presidente del Frente Popular de Azerbaiyán, después de que la diáspora lo denunciara desde Europa. El sitio Haqqin.az informó que agentes del Servicio de Seguridad del Estado ingresaron a su vivienda, realizaron un registro y lo arrestaron.
Según esas fuentes, Kerimli quedó detenido dentro del proceso penal que involucra al exjefe de la Oficina del Presidente, Ramiz Mehtiyev, acusado de “intento de golpe de Estado, usurpación del poder y traición”.

La prensa local sostiene que Mehtiyev habría enviado una carta a Moscú para proponer un cambio del orden constitucional y la creación de un Consejo de Estado bajo su mando. No hay detalles oficiales sobre esa carta. Si la detención de Kerimli forma parte del mismo expediente, entonces lo vinculan con la presunta operación de golpe.
Kerimli fue secretario de Estado durante el gobierno de Abulfaz Elchibey, y luego lideró el Frente Popular, una formación que surgió como movimiento nacional. En fuentes abiertas se afirma que el partido nació bajo la influencia del segundo secretario del Comité Central soviético, Viktor Polyanichko, y del político ruso Yevgeny Primakov.
El Frente Popular ya había marcado la historia reciente. En 1992 impulsó un golpe que derrocó al presidente Mutalibov. Ese año, Elchibey ganó las elecciones después de prometer que dejaría el cargo al cabo de doce meses para permitir la llegada del “más digno”. La exsecretaria de Estado Lala-Shevket Hajieva relató ese pacto y aseguró que el beneficiado sería Heydar Aliyev.
Ramiz Mehtiyev jugó un papel clave cuando Heydar Aliyev asumió el poder tras la caída de Elchibey. Tanto Isa Gambar como Kerimli conocen a fondo ese proceso. Hoy, al acusar a Mehtiyev de traición, el presidente Ilham Aliyev golpea el corazón del relato histórico que sostiene el culto a su padre.
La detención de Kerimli sigue esa dirección. Busca reconfigurar el entorno político y despejar cualquier sombra que compita con la figura del “comandante en jefe victorioso”, imagen que Ilham Aliyev intenta consolidar tras la guerra de cuarenta y cuatro días.
En 1993 y 2003, Azerbaiyán vivió dos usurpaciones reales del poder. La primera llevó a Heydar Aliyev al mando. La segunda consolidó a su hijo. Ahora, Ilham Aliyev intenta romper con ese pasado sin destruirlo del todo. Pero una pregunta flota en Bakú: ¿el “fantasma” de Heydar Aliyev le permitirá hacerlo?






