
🇷🇺❌🇦🇿 Tensión bilateral: Rusia y Azerbaiyán cruzan causas penales, deportaciones de líderes y choques por el pasado colonial soviético.
La Fiscalía General de Azerbaiyán abrió una causa penal formal contra los ciudadanos y periodistas rusos Semyon Uralov, Ivan Knyazev y Alexei Chaadaev. Las autoridades de Bakú los acusan de los delitos de “llamamientos públicos al terrorismo” e “incitación a la hostilidad y el odio interétnicos”, una medida judicial que expone un nuevo foco de fricción diplomática en las relaciones entre el Kremlin y el gobierno de Ilham Aliyev.
La acusación se fundamenta en una serie de declaraciones emitidas por los analistas rusos durante debates televisivos celebrados el 14 de julio y el 13 de agosto. Durante las transmisiones, Semyon Uralov afirmó de forma polémica que la jurisdicción legal de Rusia se extiende sobre cualquier persona nacida en el territorio de la antigua URSS, independientemente de si esa persona ejerce hoy la presidencia de Azerbaiyán. Con este argumento, el comunicador respondía directamente al presidente Aliyev, quien recientemente calificó el periodo de anexión soviética como una “etapa de colonialismo”. Asimismo, los imputados abordaron la situación de las minorías nacionales en suelo azerbaiyano, tildando de “fascismo” las políticas aplicadas por el Estado.
La gravedad del caso radica en el perfil político de los acusados. Según reportes de la prensa azerbaiyana, Alexei Chaadaev ejerce como asesor del Ministro de Transportes de la Federación Rusa y opera bajo la dirección directa de Serguéi Kiriyenko, actual jefe adjunto del Gabinete del presidente Vladimir Putin.
Casi de forma simultánea a la apertura de los expedientes penales, se desató una respuesta judicial recíproca en el plano migratorio. Usuarios y plataformas informativas en Bakú confirmaron que el líder de la comunidad azerbaiyana en Moscú, Bakhtiyar Hasanov, fue deportado a Azerbaiyán tras perder su ciudadanía rusa el año pasado y pasar los últimos dos meses retenido en un centro de detención provisional ruso.

La renovada tensión entre Rusia y Azerbaiyán encuentra su origen subyacente en el posicionamiento de Bakú respecto a la invasión en Ucrania. El mismo día en que la fiscalía azerbaiyana procesaba a los asesores rusos, el presidente Ilham Aliyev publicó un mensaje en la red social X detallando sus conversaciones con el expresidente ucraniano, Víktor Yúshchenko, enfocadas en profundizar los lazos de cooperación bilateral.
Aliyev anunció públicamente haber recibido el título honorífico de «Ciudadano Honorario de Irpín». Esta urbe de la región de Kiev, ocupada transitoriamente por las tropas rusas en 2022 y posteriormente recuperada por las fuerzas locales, se ha erigido en el plano internacional como un símbolo de la resistencia y reconstrucción ucraniana.
Al aceptar la distinción, el mandatario azerbaiyano sella la participación activa de su país en el financiamiento y soporte de las infraestructuras de Ucrania, un audaz movimiento de contrapeso geopolítico frente a Moscú que de inmediato recibió como réplica la apertura de casos penales contra el círculo de analistas del Kremlin.






