
Atlantic Council busca levantar el veto de venderle armas a Azerbaiyán si libera a detenidos políticos armenios y azeríes. El plan clave de J.D. Vance para frenar la influencia rusa en 2026.
La administración de Donald Trump evalúa una propuesta estratégica del Atlantic Council que sugiere que Washington levante las restricciones a la venta de armas a Bakú si el gobierno de Ilham Aliyev libera a decenas de presos políticos armenios y azerbaiyanos.
Este modelo de negociación busca replicar el éxito obtenido recientemente en Bielorrusia, donde la mediación estadounidense logró la liberación de 500 prisioneros. El vicepresidente J.D. Vance ya sentó las bases de este diálogo durante su gira oficial por la región el pasado mes de febrero.
La pieza central del acuerdo es la derogación de la Sección 907 de la Ley de Apoyo a la Libertad de 1992. Esta norma prohíbe la asistencia militar directa a Azerbaiyán debido a su histórico bloqueo contra Armenia y el conflicto en Nagorno Karabaj.
Para Azerbaiyán, la eliminación de esta ley tiene un peso simbólico fundamental para normalizar plenamente su relación con los Estados Unidos. A cambio, la Casa Blanca exige la libertad del activista Gubad Ibadoghlu y de varios periodistas de Radio Liberty encarcelados injustamente.

El acuerdo tiene un objetivo electoral estratégico ante los comicios parlamentarios del 7 de junio en Ereván. La liberación de prisioneros armenios de alto rango antes de las elecciones fortalecería la posición del primer ministro Nikol Pashinyan frente a la oposición prorrusa.
Bakú prefiere mantener a Pashinyan como interlocutor, considerándolo la opción más viable para firmar un tratado de paz definitivo. El gesto de buena voluntad debilitaría las campañas de desinformación del Kremlin que intentan desestabilizar la actual política exterior armenia.
Estados Unidos busca reforzar a Azerbaiyán como socio estratégico en energía y transporte, dada su frontera crítica con Irán y Rusia. Aunque Bakú ya compra armas letales a Turquía e Israel, Washington ofrecería sistemas de alerta temprana y seguridad portuaria de alta tecnología.
El vicepresidente Vance ya prometió patrulleras navales adicionales para proteger los puertos estratégicos del Mar Caspio. Si el Congreso, bajo control republicano, aprueba la derogación de la ley, los paquetes de asistencia de seguridad podrían convertirse en acuerdos plurianuales de gran escala.






