
🦴 Durante la restauración de la fortaleza de Amberd, arqueólogos hallaron un esqueleto medieval de 1,80 metros de altura, fichas de un juego similar a las damas y una moneda única de la reina Tamar.
Los trabajos de conservación en el patrimonio arqueológico de la República de Armenia continúan arrojando luz sobre la vida cotidiana de sus antiguos habitantes. Durante las intensas labores de restauración y limpieza que se llevan a cabo en la reserva histórico-cultural de la célebre Fortaleza de Amberd, un equipo de especialistas desenterró una serie de valiosos objetos arqueológicos y restos óseos que datan de la época medieval.
El complejo fortificado, ubicado en las laderas del monte Aragats, funcionó durante siglos como un bastión militar inexpugnable. Las excavaciones actuales no solo consolidan la estructura arquitectónica del monumento, sino que revelan detalles inéditos sobre los pasatiempos, el comercio internacional y la fisonomía de quienes defendieron los muros del castillo.

El hallazgo más impactante de la campaña arqueológica ocurrió en la sección exterior del muro interior de la torre principal, aproximadamente a un metro al este del sector central del complejo. Los investigadores descubrieron los restos de un esqueleto humano que conserva cerca del 90 por ciento de su estructura ósea intacta, con la curiosa excepción de los huesos correspondientes a los dedos de las manos.
Los primeros análisis antropológicos aplicados a las piezas revelaron datos sumamente interesantes:
Edad y salud: El excelente estado de conservación de la dentadura hace presumir a los científicos que se trataba de un individuo joven al momento de su muerte.
Estatura inusual: El largo de las extremidades inferiores indica que el sujeto medía cerca de 1,80 metros de altura, una dimensión física excepcionalmente alta para el promedio de la población de la Edad Media.
Más allá de los restos humanos, los arqueólogos recuperaron piezas que ayudan a reconstruir cómo eran los momentos de descanso y entretenimiento dentro de la fortaleza militar. Se encontraron fragmentos y reliquias pertenecientes al juego de tama, un antiguo entretenimiento de mesa muy similar a las damas actuales. Este descubrimiento confirma las hipótesis previas de los historiadores sobre las dinámicas de ocio de las guarniciones de soldados y residentes civiles en los tiempos de tregua.
El catálogo de descubrimientos se corona con la aparición de una moneda de bronce de excepcional valor histórico acuñada bajo el reinado de la famosa reina Tamar de Georgia. Esta pieza numismática es un testimonio directo de las intensas redes de comercio, las alianzas políticas y el constante tránsito de caravanas que conectaban a la Armenia medieval con los reinos cristianos vecinos de la región del Cáucaso.






