
El primer ministro Nikol Pashinyan asegura que el proceso de adhesión de Armenia a la Unión Europea hará que los riesgos sean más manejables. ¿Cuáles son los desafíos y las implicaciones geopolíticas?
El primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, defendió la decisión de iniciar el proceso de adhesión a la Unión Europea (UE), asegurando que esta medida hará que los riesgos sean más manejables y reforzará la seguridad del país.
Durante la hora de gobierno en la Asamblea Nacional, Pashinyan respondió a las preguntas de la diputada Zaruhi Batoyan sobre los retos que enfrenta Armenia en su camino hacia la integración europea.
“El mayor desafío es cumplir con los estándares de la UE en gobernanza, lucha contra la corrupción, transparencia económica, rendición de cuentas, sociedad civil y democracia. Necesitamos todo esto para construir un sistema de gobernanza eficaz e institucionalizado”, afirmó el primer ministro.
Pashinyan también subrayó que la aprobación de la ley “Sobre el inicio del proceso de adhesión de la República de Armenia a la UE” por el Parlamento es un paso alineado con la política exterior del país.
Sin embargo, advirtió que esta ley no convierte automáticamente a Armenia en un Estado miembro ni en un candidato formal, sino que abre un espacio para el debate sobre las opciones estratégicas de la nación.
“Este es un paso importante que nos permitirá ofrecer a nuestra gente una amplia gama de opciones y llevar a cabo un debate significativo sobre nuestro futuro. Además, estos equilibrios afectan directamente nuestro entorno de seguridad.”

En otro tema, Pashinyan hizo un balance de su reciente visita a Estados Unidos, donde participó en el Desayuno Nacional de Oración en Washington D.C..
El primer ministro aclaró que no hubo reuniones planeadas en la Casa Blanca, aunque sí sostuvo un encuentro con el vicepresidente James David Vance, en el que participaron varios miembros de la delegación armenia.
Además, Pashinyan destacó la importancia de la firma de la asociación estratégica armenio-estadounidense, subrayando que este acuerdo fue aprobado con el consentimiento del equipo de transición del expresidente Donald Trump tras las elecciones en EE.UU.
“En la cultura política estadounidense, los documentos importantes requieren la aprobación del equipo entrante durante la transición. Esto demuestra que nuestra asociación estratégica cuenta con respaldo bipartidista en EE.UU.”, explicó.
El anuncio de Armenia sobre su intención de acercarse a la UE ocurre en un contexto de tensiones con Rusia y una creciente cooperación con Occidente.
El gobierno de Nikol Pashinyan busca fortalecer la soberanía del país y diversificar sus alianzas internacionales, aunque esto podría generar presiones desde Moscú, que considera a Armenia un socio estratégico en el Cáucaso Sur.
Mientras tanto, el camino hacia la adhesión a la UE será un proceso largo y complejo, en el que Armenia deberá demostrar avances significativos en reformas políticas, económicas y de gobernanza.






