
El primer ministro de Armenia defiende en Kirguistán la soberanía del país para buscar alternativas en la UE ante la crisis de la UEE impulsado por el bloqueo de Rusia.🏛️
La sesión ampliada del Consejo Intergubernamental Euroasiático, celebrada en la ciudad de Cholpon-Ata, Kirguistán, se convirtió en el escenario de una profunda revisión institucional de la Unión Económica Euroasiática (UEE), cuando el primer ministro de Armenia, Nikol Pashinyan, pronunció un discurso de alto calado político y macroeconómico en el que cuestionó la viabilidad del bloque bajo las actuales condiciones de asimetría fiscal y restricciones administrativas y de bloqueo por parte de Rusia.
Ante un auditorio integrado por jefes de gobierno del bloque y representantes de naciones observadoras como Irán, Uzbekistán y Cuba, Pashinyan demostró con datos auditados que Armenia opera actualmente como un aportante neto y un consumidor estratégico de la unión, desmontando la narrativa de que el país obtiene ventajas unilaterales de su participación en el mercado euroasiático.
Esta fuerte postura institucional coincide con una reconfiguración geopolítica sin precedentes en Ereván. Paralelamente a los debates en el seno del Consejo Intergubernamental, Pashinyan ofreció una rueda de prensa dirigida a medios de comunicación rusos en la que defendió la legitimidad de la ley aprobada por Armenia en 2025, la cual establece la hoja de ruta legal y el andamiaje normativo para iniciar el proceso formal de adhesión a la Unión Europea (UE).

Pashinyan advirtió que las restricciones unilaterales y las medidas administrativas impuestas por ciertos socios comerciales —en clara alusión a las trabas aduaneras rusas— dinamitan la previsibilidad comercial y erosionan la confianza del sector empresarial y de la ciudadanía hacia el proyecto de integración euroasiática.
Para evidenciar que la participación de Armenia se sostiene bajo un principio de corresponsabilidad y no de ventajas unilaterales, el mandatario expuso el balance financiero del año 2025.
Primero habló del aporte armenio: Ereván transfirió aproximadamente 319 millones de dólares en derechos de aduana al presupuesto común de la UEE, mientras recibió solo 175 millones de dólares a cambio.
«Ignorar estas cuestiones no solo puede ralentizar el desarrollo de la Unión Económica Euroasiática, sino que también puede afectar negativamente la actitud de los ciudadanos», sentenció Pashinyan, elevando el descontento de un problema bilateral a una crisis sistémica de la Unión.
«Quisiera referirme a los indicadores económicos objetivos que demuestran de manera convincente que la participación de la República de Armenia en la Unión Económica Euroasiática se basa en el cumplimiento de las obligaciones mutuas, y no en la obtención de ventajas unilaterales… Estas cifras confirman directamente nuestra posición responsable y el cumplimiento concienzudo de nuestras obligaciones en el marco de la UEE».
Asimismo, la balanza comercial de 2025 refuerza el papel de Armenia como mercado de destino clave para el bloque. Las importaciones procedentes de los demás Estados miembros hacia el mercado armenio alcanzaron los 5.000 millones de dólares, mientras que las exportaciones de manufacturas y productos armenios hacia la UEEA totalizaron 3.200 millones de dólares. Para el Ejecutivo armenio, este diferencial demuestra que la república no solo aporta liquidez presupuestaria, sino que se ha consolidado como un consumidor vital de los bienes y servicios producidos por sus socios comerciales.

El debate sobre la infraestructura de la UEE adquiere un carácter crítico al analizarse en el contexto de las relaciones bilaterales Armenia-Rusia. Tras haber alcanzado un intercambio comercial récord de aproximadamente 12.000 millones de dólares en 2024, el flujo mercantil experimentó un desplome severo en 2025, cerrando en 8.000 millones de dólares (una contracción neta de 4.000 millones en un solo periodo).
Esta tendencia a la baja no ha encontrado suelo. Funcionarios de alto rango del Kremlin, entre ellos el viceprimer ministro ruso, Alexei Overchuk, y la portavocía adjunta del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, confirmaron que los indicadores macroeconómicos muestran una caída vertical irreversible para el año en curso.
El análisis técnico gubernamental vincula directamente este descenso con la estrategia de restricciones no arancelarias implementada por la Federación de Rusia. Desde principios de junio, las agencias aduaneras y sanitarias rusas impusieron bloqueos administrativos rigurosos a la importación de la gran mayoría de los productos insignia de Armenia al mercado común.
Las prohibiciones abarcan sectores clave de la economía real armenia, con el veto total a la internación de flores frescas y hortalizas y el bloqueo sistemático a las exportaciones agrícolas generales y a los productos de la industria pesquera.
Adempas., Rusia unilateralmente puso rstricciones severas a la distribución de agua mineral y brandy armenio (cognac).
Pashinyan advirtió que la instrumentalización de barreras fitosanitarias y métodos administrativos vulnera flagrantemente el tratado constitutivo de la UEEA, cuyo mandato primordial es garantizar la libre circulación de bienes, servicios, capitales y mano de obra.
«Sin la aplicación de los principios fundamentales, se producirá una crisis en la UEEA. Lo que está ocurriendo con los productos armenios es, por supuesto, un problema para Armenia. Pero también es un grave problema para la UEEA, porque resulta evidente que la UEEA no funciona», sentenció el mandatario.
Luego, Pashinyan añadió que la unión no puede operar bajo un régimen de exclusiones arbitrarias si pretende mantener su reputación empresarial ante los inversores internacionales.

Frente a la vulnerabilidad del mercado común euroasiático, el gobierno armenio ratificó que su estrategia exterior consiste en edificar alternativas de desarrollo económico. Pashinyan recordó a los socios del bloque que, en 2025, la Asamblea Nacional de Armenia aprobó una legislación marco que dio inicio formal al proceso institucional de aproximación a la Unión Europea.
A pesar de que el 29 de mayo de 2026 los líderes de los cuatro países restantes de la UEEA manifestaron su respeto al derecho de Armenia de debatir internamente su futuro político, el primer ministro utilizó la rueda de prensa con los corresponsales rusos para delimitar con realismo la validez jurídica de una futura consulta popular.
Pashinyan detalló las fases obligatorias que deben cumplirse antes de convocar a las urnas. Dijo que primero deben obtener el respaldo político unánime de los Estados miembros de la Unión Europea en Bruselas. Recién luego presentar formalmente el expediente de adhesión por parte del Ejecutivo de Ereván ante la Comisión Europea.
Recién cumplimentada esas dos partes, se otorga la admisión oficial de Armenia como país candidato a la adhesión, abriendo los capítulos de negociación técnica. Esto permitiría recién implementar una consulta popular directa a la ciudadanía armenia para ratificar la transferencia de soberanía económica.
El mandatario enfatizó que convocar a un referéndum antes de superar estos filtros procedimentales carecería de sustancia real, dado que implicaría someter a votación una opción internacional que aún no ha sido formalizada por los organismos europeos.
Finalmente, Pashinyan sostuvo ante los medios que la diversificación de las alianzas de Armenia no constituye un juego de suma cero y exhortó a la UEE a no ver la apertura hacia Occidente como una amenaza, sino como un incentivo de mercado para incrementar el atractivo y la competitividad real de la propia Unión Euroasiática.

Altos funcionarios de la Federación de Rusia lanzaron duras advertencias diplomáticas y revelaron un desplome drástico en el intercambio comercial con Armenia, evidenciando la creciente tensión geopolítica entre Moscú y Ereván debido a la estrategia de diversificación internacional adoptada por el Gobierno armenio.
El pronunciamiento ocurre en el marco del Consejo Intergubernamental Euroasiático, donde se debate la cooperación dentro de la Unión Económica Euroasiática (UEE).
El viceprimer ministro ruso, Alexei Overchuk, detalló una contracción severa y progresiva en las cifras macroeconómicas del intercambio comercial entre ambas naciones, marcando que el flujo comercial sufrió una caída de aproximadamente dos tercios respecto al año anterior.
Overchuk aseguró que este escenario “era previsible” y que Moscú advirtió repetidamente a las autoridades armenias durante los últimos años sobre los riesgos económicos intrínsecos de alterar su postura frente al bloque euroasiático.
Por su parte, el subdirector del Departamento de Información y Prensa del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Alexei Fadeev, cuestionó abiertamente la lealtad y el compromiso del gobierno liderado por Nikol Pashinyan.
Fadeev acusó a Ereván de ver la alianza con Moscú como una “calle de sentido único” y de utilizar tácticas de “chantaje” en lugar de sostener un diálogo bilateral constructivo.
«Antes de hacer declaraciones tan contundentes, sería útil familiarizarse con el fundamento jurídico de las relaciones armenio-rusas, que establece claramente quién le debe qué a quién y en qué medida», sentenció el diplomático ruso.






