
⚠️ El 47 % de los armenios apoya firmar un tratado de paz con Azerbaiyán, mientras que un 40 % lo rechaza. Temen cesiones de territorio y nuevas guerras. Encuesta del IRI 🇦🇲🇦🇿 #Armenia #Azerbaiyán #Paz #NagornoKarabaj #Geopolítica #ConflictoCáucaso
Un nuevo sondeo del Instituto Republicano Internacional (IRI) revela que menos de la mitad de la población armenia apoya la firma de un tratado de paz con Azerbaiyán, a pesar de la creciente presión internacional para poner fin a décadas de conflicto. Según la encuesta, realizada del 16 al 26 de junio, el 47 % de los armenios se muestra total o parcialmente a favor del acuerdo, mientras que un 40 % se opone. El resto no manifestó una postura clara.
Entre quienes apoyan el tratado, el 74 % destaca el establecimiento de la paz en la región como el principal beneficio. Le siguen en importancia el desarrollo económico (9 %), el reconocimiento de la integridad territorial y la demarcación (8 %) y el desbloqueo de rutas (6 %).
Sin embargo, las preocupaciones son profundas y variadas entre quienes se oponen. Un 20 % teme que el acuerdo genere problemas de seguridad o provoque una nueva guerra, mientras que un 16 % lo rechaza por considerar que implicaría la cesión de territorios a Azerbaiyán. También se mencionan la falta de confianza (10 %), el hecho de que solo Azerbaiyán estaría implementando los términos (7 %), el peligro de genocidio o pérdida de soberanía (5 %) y el libre acceso azerbaiyano al territorio armenio (5 %). Un 3 % cree directamente que los términos del tratado no se respetarían.

El sondeo incluyó a personas desplazadas forzosamente de Nagorno-Karabaj, un grupo que tradicionalmente muestra posturas más críticas hacia el gobierno y cualquier tipo de acuerdo con Bakú. Su participación puede haber influido en el alto porcentaje de rechazo o escepticismo, aunque también representa un sector clave en cualquier proceso de reconciliación.
A pesar del discurso oficial que promueve una “paz justa, duradera y estable”, el estudio demuestra que la sociedad armenia sigue profundamente fracturada en torno al conflicto con Azerbaiyán. La desconfianza mutua, el miedo a nuevas agresiones y la memoria del desplazamiento forzado siguen pesando más que las promesas de desarrollo o integración regional.
Estas cifras surgen en un momento delicado: las negociaciones bilaterales están activas y la mediación internacional, tanto por parte de Occidente como de Rusia, ha cobrado fuerza. Sin embargo, si el gobierno de Nikol Pashinyan quiere avanzar hacia un tratado real y duradero, deberá gestionar no solo la política exterior, sino también la percepción pública interna, aún marcada por el dolor, el escepticismo y el miedo.






