
🚨 Dos condenados por crímenes de guerra salieron de Armenia rumbo a Siria. No hubo detalles sobre garantías de cumplimiento de pena. La decisión genera ruido regional y preguntas incómodas. #DerechosHumanos #Cáucaso
Armenia confirmó el traslado de dos mercenarios sirios condenados a cadena perpetua a Siria sin detallar garantías formales sobre la continuación efectiva de sus penas. La decisión reavivó el debate sobre justicia internacional y precedentes polémicos en la región.
El Ministerio de Justicia de Armenia aceptó el pedido de Yusef Alaabet al-Haj y Muhrab Muhammad al-Skher, ciudadanos sirios condenados en 2021, para cumplir el resto de sus penas en la República Árabe Siria. La cartera informó que actuó bajo el artículo 80 de la ley de asistencia jurídica penal, basado en la reciprocidad entre Estados.
“Debido a la ausencia de circunstancias que prohibieran el traslado, se llevó a cabo la transferencia”, indicó el ministerio en respuesta a Hetq. La nota oficial evitó precisar garantías sobre la continuidad de las condenas.

El traslado se ejecutó en enero de 2026 vía Turquía, mediante mecanismos legales vigentes. El ministerio sostuvo que las notificaciones y la cooperación con autoridades competentes bastaron. Sin embargo, no aclaró si recibió compromisos escritos de cumplimiento efectivo de las penas en Siria.
La ausencia de garantías recordó el caso Ramil Safarov, cuando Hungría lo entregó a Azerbaiyán y fue liberado. Ese antecedente elevó la preocupación pública sobre impunidad y derecho penal internacional.
Ambos condenados fueron hallados culpables por crímenes de guerra y mercenarismo durante la guerra de 2020. El tribunal de Syunik estableció que participaron en acciones contra civiles en Armenia y Artsaj, con objetivos de terror y desestabilización.
Según la acusación, Muhrab Muhammad al-Skher integró un grupo organizado vinculado a mandos azerbaiyanos. Yusef Alaabet al-Haj participó en ataques y fue capturado cerca de Davit Bek tras enfrentamientos con fuerzas armenias.
El caso se inscribe en el marco del Convenio de Ginebra y la justicia transnacional, donde los traslados requieren confianza mutua. Expertos señalan que la reciprocidad sin garantías explícitas debilita la percepción de cumplimiento de sentencias.






