
El Gobierno presentó una reforma que convierte la violencia doméstica en un delito independiente dentro del Código Penal. 🤯 Las autoridades perseguirán todos los casos de oficio sin importar la denuncia de la víctima
El Gobierno de Armenia presentó un proyecto de ley para calificar la violencia doméstica como un delito independiente dentro del Código Penal. Las autoridades reformarán la legislación para endurecer las sanciones y proteger a las víctimas de agresiones intrafamiliares.
Las diputadas Zaruhi Batoyan, Sona Ghazaryan y Tsovinar Vardanyan del grupo parlamentario Contrato Civil redactaron esta iniciativa legislativa. Además, la esposa del primer ministro, Anna Hakobyan, lanzó una campaña masiva contra el abuso en el hogar.
La ministra del Interior, Arpine Sargsyan, presentó el paquete de medidas ante el gabinete nacional durante la sesión del 3 de septiembre. En consecuencia, el Estado asumirá la responsabilidad directa para investigar los casos sin considerar el problema como un asunto estrictamente privado.

Por consiguiente, las autoridades clasificarán la violencia familiar como una preocupación separada en el Código Penal para endurecer la responsabilidad. Asimismo, la justicia procesará todos los incidentes mediante acusaciones públicas sin exigir la denuncia previa de la víctima.
De igual manera, la normativa proscribirá los procesos de conciliación para evitar que los agresores presionen a las afectadas. También los funcionarios limitarían los interrogatorios repetidos a las víctimas para evitar traumas psicológicos adicionales.
Por otra parte, los jueces prohibirán el arresto domiciliario si el imputado continúa conviviendo con la persona agredida. En su lugar, el Estado expulsará al agresor de la vivienda para garantizar la seguridad del núcleo familiar.
Por este motivo, el gobierno supervisará las medidas de protección mediante el uso de vigilancia electrónica sobre los acusados. Además, los agentes policiales llevarán cámaras montadas en el pecho para recolectar pruebas efectivas al llegar al lugar.
Del mismo modo, el Ministerio del Interior implementará programas de rehabilitación obligatorios para transformar el comportamiento de los perpetradores de violencia. Por lo tanto, las autoridades combinarán las sanciones penales con la atención psicológica para prevenir futuros delitos en la sociedad.
Finalmente, el primer ministro Nikol Pashinyan recordó que el país estableció instituciones preventivas hace años por exigencia de organismos internacionales. Sin embargo, el mandatario afirmó que el Estado no abordó el problema con la seriedad requerida en el pasado.
Según el reporte oficial publicado por Armenpress, las autoridades buscan garantizar cero tolerancia social ante estos abusos.






