¿Quién traicionó a quién? Las tensiones entre Armenia y Rusia tras las declaraciones de Kocharyan

Las relaciones entre Armenia y Rusia atraviesan su peor crisis tras las acusaciones mutuas de traición. ¿Quién falló a quién? Analizamos los puntos clave detrás del distanciamiento entre ambos aliados históricos.

La relación entre Armenia y Rusia atraviesa uno de sus momentos con más tensiones tras las declaraciones del ex presidente armenio Robert Kocharyan, quien acusó al gobierno armenio de haber “desairado a Rusia en un momento fatídico”. Durante una rueda de prensa, Kocharyan cuestionó la falta de apoyo de Moscú durante los conflictos en Nagorno-Karabaj, aunque también reconoció que muchos armenios sienten que fue Rusia quien falló a su aliado estratégico.

“¿Alguien iría a la batalla por un amigo que lo traicionó?”, preguntó Kocharyan, reflejando el dilema que hoy divide a la opinión pública armenia.

La pregunta clave sigue siendo: ¿Armenia traicionó a Rusia o fue Rusia quien abandonó a Armenia?

Publican tratado desclasificado de 2008, sobre el acuerdo del gobierno de Kocharyan para entregar a Meghri a Azerbaiyán.

La guerra de los 44 días: el primer quiebre

Las tensiones comenzaron con la guerra de 44 días en 2020 entre Armenia y Azerbaiyán por Nagorno-Karabaj. Durante el conflicto, Rusia —miembro clave de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC)— adoptó una postura neutral, limitándose a facilitar un acuerdo de alto al fuego, pero sin intervenir militarmente a favor de Armenia.

Esta falta de apoyo provocó un cambio drástico en la percepción de los armenios hacia Moscú. Según datos del Instituto Republicano Internacional (IRI): en 2018, el 87% de los armenios valoraban positivamente las relaciones con Rusia, y en 2021, tras la guerra, esa cifra cayó al 70%, mientras que las opiniones negativas aumentaron al 15%.

La desilusión se acentuó cuando Rusia no entregó los 400 millones de dólares en armamento que Armenia había pagado por adelantado tras el conflicto. Este incumplimiento llevó a Ereván a buscar nuevos aliados y proveedores de armas fuera de su tradicional esfera de influencia.

La OTSC en crisis: ¿protector ausente?

En 2021 y 2022, cuando Azerbaiyán lanzó nuevos ataques sobre territorios armenios, Armenia recurrió nuevamente a Rusia y a la OTSC invocando el Artículo 4 del tratado, que obliga a los estados miembros a defenderse mutuamente frente a una agresión externa. Sin embargo, la respuesta fue mínima: el 14 de mayo de 2021 Armenia solicita asistencia militar tras ataques azerbaiyanos; el 14 de septiembre de 2022 hace otra solicitud tras una nueva agresión y la respuesta de la OTS fueron declaraciones simbólicas, sin acciones concretas.

La tensión alcanzó su punto máximo en 2024, cuando Azerbaiyán ocupó 200 km² de territorio armenio. El presidente ruso Vladimir Putin negó que se tratara de una agresión externa, invalidando cualquier posibilidad de intervención bajo la OTSC.

El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, reaccionó con dureza:

“En esencia, ya nos consideramos fuera de la OTSC y dejamos que ellos decidan lo que quieran.”

Desde entonces, Armenia mantiene congelada su participación en la alianza militar.

Armenia Rusia tensiones
Las tensiones entre Armenia y Rusia atraviesan su peor crisis tras las acusaciones mutuas de traición. ¿Quién falló a quién?

La ruptura definitiva: Armenia se acerca a Occidente

El distanciamiento de Moscú impulsó a Ereván a redefinir su política exterior, fortaleciendo lazos con Occidente y diversificando sus alianzas estratégicas. Este giro ha sido visto por Rusia como una traición, pero desde la perspectiva armenia fue una respuesta al abandono por parte de su socio histórico.

A lo largo de los años, Armenia había realizado concesiones significativas a Rusia: la adhesión a la Unión Económica Euroasiática, impulsada por Moscú, sacrificando un posible acuerdo con la Unión Europea. La transferencia del control de sectores estratégicos como el energético a compañías rusas; y el apoyo constante en foros internacionales y abstención de establecer alianzas militares con otros países.

Sin embargo, tras los fallos de Rusia en cumplir sus compromisos durante los conflictos recientes, Armenia optó por diversificar sus relaciones, alejándose progresivamente de la influencia rusa.

¿Traición o autodefensa diplomática?

El conflicto entre Armenia y Rusia pone de manifiesto las complejidades geopolíticas de la región del Cáucaso Sur. Para muchos armenios, Rusia traicionó su papel de garante de la seguridad al no intervenir en los momentos clave. Para Moscú, Armenia quebrantó la alianza al acercarse a Occidente y cuestionar el liderazgo ruso en la región.

Mientras las acusaciones cruzadas persisten, lo cierto es que la relación bilateral atraviesa una crisis profunda, redefiniendo las alianzas estratégicas en el Cáucaso y debilitando el poder de la OTSC como actor regional.


Fuentes

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