
El Gobierno de Armenia aprobó una nueva regulación que cambia las reglas del sector. A partir de ahora, todas las entidades que realicen actividades turísticas deberán registrarse y declarar sus operaciones en el sistema del Comité de Turismo.
La decisión se adoptó el 12 de febrero en sesión oficial y apunta a ordenar un mercado que crece con fuerza. Solo quienes completen el registro podrán operar legalmente y recibirán un certificado tras la verificación documental.
El ministro de Economía, Gevorg Papoyan, defendió el proyecto y afirmó que la medida protege tanto a turistas extranjeros como a viajeros locales. “Solo aquellos sujetos que informen al respecto tendrán derecho a realizar actividades similares”, enfatizó.
Papoyan explicó que el sistema funcionará de forma totalmente digital. El Gobierno ya desarrolló un sitio web integrado al Comité de Turismo. A través de esa plataforma, las empresas deberán registrar y anunciar sus servicios.

Tras la inscripción, las autoridades revisarán los documentos presentados. Luego emitirán el certificado correspondiente. El ministro sostuvo que la herramienta permitirá establecer “reglas de juego” comunes y garantizar mayor transparencia.
El primer ministro Nikol Pashinyan vinculó la medida al aumento del flujo de turistas y al crecimiento del turismo interno. También destacó que cada vez más ciudadanos contratan servicios turísticos en línea.
La digitalización del control busca adaptarse a esa nueva dinámica. El Ejecutivo intenta equilibrar expansión económica y protección del consumidor.
Con esta reforma, Armenia apuesta por formalizar el sector, reducir la informalidad y reforzar la confianza en su industria turística, uno de los motores clave de su economía.






