
¡Armenia se blinda contra hackers! 🇦🇲🔐 El Gobierno aprobó nuevos estándares internacionales de ciberseguridad. 💻 Reglas estrictas para infraestructuras críticas y empresas tecnológicas. 🛡️
El Gobierno de Armenia aprobó un proyecto de ley que establece las normas internacionales obligatorias para proteger su ciberseguridad nacional. Gevorg Mantashyan, Primer Viceministro de Industria de Alta Tecnología, presentó la iniciativa para fortalecer la seguridad de los sectores vitales.
Esta decisión complementa la Ley de Ciberseguridad aprobada por la Asamblea Nacional a finales del año pasado. La medida busca crear un frente común contra los riesgos derivados de la digitalización masiva en la ciudad de Ereván.
El nuevo borrador define los estándares mínimos para las infraestructuras de información críticas que operan en el país. El viceministro afirmó que “la falta de un enfoque unificado en este ámbito puede generar vulnerabilidades” peligrosas para el Estado.
La normativa también impone requisitos estrictos a los proveedores de servicios y a los auditores de sistemas. Según Mantashyan, esta regulación garantiza que quienes gestionan datos sensibles cumplan con protocolos de seguridad de la información reconocidos globalmente.

El gobierno reconoce que la implementación de estas normas internacionales supondrá costes adicionales para las empresas locales. Sin embargo, el funcionario subrayó que esto constituye una inversión en la seguridad general de la nación.
Las autoridades debatieron el borrador en tres ocasiones con representantes del sector privado y empresas estratégicas. “Todo esto no será ninguna sorpresa” aseguró el viceministro al confirmar que el estándar mínimo fue consensuado con los actores clave.
La adopción de estos actos sublegislativos permite la aplicación práctica de las leyes marco aprobadas previamente. El uso generalizado de herramientas digitales en la vida cotidiana obliga a Armenia a elevar sus defensas de forma constante.
La Industria de alta tecnología armenia busca así alinearse con las mejores prácticas de la Unión Europea y otros socios internacionales. El objetivo final es garantizar una infraestructura digital resiliente ante ataques externos o fallos sistémicos.






