
🍏 ¡Tensión comercial! El organismo sanitario de Armenia negocia bajo cuerda con Rusia para frenar el bloqueo a los alimentos. 🛑 Rosselkhoznadzor prohibió por completo la entrada de frutas, verduras, lácteos y flores de origen armenio a territorio ruso.
El Organismo de Inspección de Seguridad Alimentaria de la República de Armenia (SATM) confirmó el mantenimiento de un canal de comunicación técnica permanente con las autoridades de la Federación Rusa. La entidad caucásica emitió un comunicado oficial a la agencia Armenpress para detallar el estado de las auditorías sanitarias bilaterales.
La respuesta institucional del SATM surge tras las recientes declaraciones del Servicio Federal de Supervisión Veterinaria y Fitosanitaria de Rusia (Rosselkhoznadzor). El departamento de control moscovita exige la entrega inmediata de informes científicos sobre las infracciones detectadas en los cargamentos de alimentos armenios.
El gobierno ruso condicionó formalmente el levantamiento de las restricciones aduaneras a la presentación de un cronograma de subsanación técnica. Ereván deberá remitir los resultados de las investigaciones sanitarias internas y las sanciones aplicadas a los productores locales.
Los inspectores del SATM coordinan un algoritmo de actuación conjunta para garantizar el cumplimiento de las normativas veterinarias de la Unión Económica Euroasiática (UEE). El organismo armenio catalogó como prematura la difusión de conclusiones preliminares debido a la naturaleza confidencial de las mesas de negociación vigentes.

El bloqueo comercial de Moscú comenzó a ejecutarse de forma previa a las elecciones parlamentarias desarrolladas en Armenia el pasado 7 de junio. Rosselkhoznadzor suspendió desde el 12 de junio el ingreso y tránsito de todos los productos agrícolas sujetos a régimen de cuarentena.
La medida restrictiva interrumpió los despachos comerciales de flores, frutas, verduras y derivados lácteos hacia los mercados de la región. El primer ministro armenio Nikol Pashinyan denunció que estas trabas fronterizas contradicen abiertamente los principios de libre circulación de mercancías de la UEE.






