
⚔️ Murió Hayk Gasparyan, comandante del batallón armenio ArBat, en el Donbás ocupado. De preso en Rusia a líder mercenario condecorado por Putin. Guerra, religión y crimen se cruzan otra vez. 🕯️
El comandante armenio Hayk Gasparyan, líder del batallón mercenario ArBat, murió en la región de Donetsk mientras cumplía una “misión de combate”. La información fue confirmada por el alcalde prorruso de Gorlivka, Ivan Prikhodko, ciudad ubicada en el Donbás ocupado por Rusia.
Gasparyan comandaba el llamado “batallón armenio” ArBat, una unidad que combatía del lado ruso en la guerra contra Ucrania. Su muerte se produjo en un contexto de creciente atención internacional sobre la participación de combatientes extranjeros y mercenarios en el conflicto.
Antes de la guerra, Hayk Gasparyan cumplió condena en una colonia penitenciaria de régimen estricto en Rusia. Fue arrestado en octubre de 2019 por un intento de robo en un café de Moscú. En noviembre de 2020, un tribunal lo condenó a siete años de prisión.
Tras salir de la cárcel, se unió al grupo Wagner y luego asumió el mando del batallón ArBat. Su carrera militar comenzó durante el asalto a Bajmut, también conocido como Artyomovsk.

Durante su servicio recibió diez condecoraciones estatales y departamentales. Entre ellas figuraron la Orden del Coraje y la Medalla “Por el Coraje”, entregada personalmente por Vladimir Putin.
En diciembre de 2022, Gasparyan participó en un acto oficial con Putin en Rostov del Don, donde varios combatientes fueron premiados. Para la propaganda rusa, su historia simbolizaba la “redención” a través de la guerra.
En 2024, la Unión de Armenios de Rusia le otorgó el premio “Soglasie”. Gasparyan no llegó a ver su boda, prevista para el 21 de febrero.
Según los servicios de inteligencia de Ucrania, el batallón ArBat está integrado por exprisioneros rusos, refugiados de Nagorno Karabaj y ciudadanos armenios reclutados con promesas económicas falsas.
El grupo fue fundado por Armen Sargsyan, alias Gorlovsky, figura vinculada a redes criminales del Donbás. Sargsyan murió el 3 de febrero de 2025 tras una explosión en el complejo residencial Scarlet Sails, en Moscú.
Uno de los episodios más controvertidos fue la despedida del batallón en la Iglesia Armenia de Moscú. Allí se realizó una ceremonia con símbolos religiosos, banderas y discursos nacionalistas.
Según fuentes ucranianas, al acto asistieron figuras influyentes de la diáspora, incluido Samvel Karapetyan, y miembros del clero armenio.
El arzobispo Ezras Nersisyan, acusado formalmente por el gobierno armenio de actuar como espía ruso, ha respaldado públicamente narrativas pro-Kremlin. En varios sermones equiparó la “defensa de la patria” con la participación en la guerra rusa.
Ezras evitó condenar la invasión y repitió mensajes oficiales sobre la “lucha contra el nazismo” y la “defensa de los valores tradicionales”. También participó en actos junto a Putin.
La muerte de Hayk Gasparyan vuelve a poner el foco sobre el uso de mercenarios, la instrumentalización religiosa y el rol de sectores de la diáspora armenia en la guerra de Rusia contra Ucrania.






