
Golpe legal en Ereván. El Parlamento limita la entrega de tierras a la Iglesia Apostólica Armenia. El Estado mantiene la propiedad y concede solo uso. La reforma llega en plena disputa con el Catholicos. La tensión crece. ⚖️⛪ #Armenia #Reforma #Pashinyan
La Asamblea Nacional de Armenia aprobó en primera lectura una reforma clave que cambia la relación patrimonial con la Iglesia Apostólica Armenia. Desde ahora la Iglesia Apostólica Armenia ya no recibirá terrenos y bienes con derecho de propiedad, si no solo podrán obtenerlos con derecho de uso.
El proyecto modifica el Código de Tierras y lo impulsó el Ministerio de Administración Territorial e Infraestructuras. La votación dejó 58 votos a favor, 24 en contra y 3 abstenciones, según informó Sputnik Armenia.
Hasta ahora, el artículo 64 permitía transferir tierras estatales o comunitarias a la Iglesia como propiedad plena para construir templos y edificios relacionados. Con la reforma, el Estado mantendrá la titularidad y otorgará solo el uso.
La decisión impacta directamente a Etchmiadzin, sede espiritual de la Iglesia armenia. El gobierno ya no entregará tierras como propiedad absoluta, aunque la ley no afectará terrenos previamente concedidos.
El Ejecutivo defendió el cambio con un argumento técnico. “El propósito no es limitar las actividades de ninguna organización, sino proporcionar un mecanismo más flexible y controlado para el uso de la tierra”, señala la justificación oficial.

La reforma llega en un momento delicado. El primer ministro Nikol Pashinyan mantiene una fuerte disputa con la élite eclesiástica. Desde hace meses, el gobierno exige la dimisión del Catholicos Garegin II. El trasfondo político marca el ritmo del debate.
El Ministerio sostiene que busca “aumentar la eficiencia en el uso de los recursos terrestres”. Con el nuevo esquema, el Estado conserva mayor control sobre bienes estratégicos.
Para algunos sectores, la medida refuerza la transparencia. Para otros, abre un nuevo capítulo en la tensión histórica entre poder civil y religioso en Armenia.
La reforma aún debe superar la segunda lectura. Sin embargo, el mensaje político ya quedó claro: el Estado redefine su vínculo patrimonial con la Iglesia en un momento de alta sensibilidad institucional.






