
🇦🇲🤝🇭🇺 Armenia y Hungría refuerzan lazos con acuerdos en energía verde, becas estudiantiles y apertura de embajadas. ¿Superarán el pasado conflictivo?
Armenia y Hungría han dado un paso significativo en el restablecimiento de sus relaciones diplomáticas con la firma de varios acuerdos de cooperación en energía verde, educación y la próxima apertura de embajadas residentes. Estos avances marcan un nuevo capítulo en las relaciones bilaterales, que estuvieron suspendidas durante más de una década tras la polémica extradición del soldado azerbaiyano Ramil Safarov en 2012.
Durante el Foro Internacional “Diálogo de Ereván” 2025, los ministros de Armenia y Hungría firmaron un Memorando de Entendimiento para colaborar en la transición energética verde. El acuerdo, rubricado por el ministro armenio de Administración Territorial e Infraestructuras, David Khudatyan, y su homólogo húngaro, Péter Szijjártó, busca impulsar proyectos sostenibles que permitan a ambos países reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
Como informara SoyArmenio.com, Szijjártó destacó la importancia de esta cooperación, señalando que Hungría tiene experiencia en tecnologías limpias que podrían ser útiles para Armenia, un país que busca diversificar su matriz energética. Este acuerdo se enmarca en los esfuerzos armenios por modernizar su infraestructura y alinearse con los estándares europeos en materia medioambiental.
Uno de los avances más simbólicos en la relación bilateral es la decisión de abrir embajadas residentes en ambas capitales. Hungría planea inaugurar su sede diplomática en Ereván este otoño, mientras que Armenia hará lo propio en Budapest en los próximos meses.
El ministro de Asuntos Exteriores armenio, Ararat Mirzoyan, y su contraparte húngaro, Péter Szijjártó, coincidieron en que este paso fortalecerá el diálogo político y económico entre ambos países. “Hace apenas unos años, nuestras relaciones eran tensas, pero hoy podemos estar orgullosos de los logros alcanzados”, afirmó Szijjártó en una entrevista con la Televisión Pública de Armenia.
Las tensiones entre ambos países se remontan a 2012, cuando Hungría extraditó a Azerbaiyán a Ramil Safarov, un militar condenado por el asesinato de un oficial armenio en Budapest. El gesto generó indignación en Armenia, que rompió relaciones diplomáticas. Sin embargo, en diciembre de 2022, ambos gobiernos acordaron normalizar sus lazos, y en 2023 designaron embajadores no residentes.
Otro pilar de la cooperación bilateral es el programa “Stipendium Hungaricum”, que permite a 30 estudiantes armenios cursar estudios universitarios en Hungría de manera gratuita cada año. El memorando, firmado por la ministra armenia de Educación, Zhanna Andreasyan, y Szijjártó, extiende este beneficio hasta 2028, con especial énfasis en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y medicina (STEM).
Este programa no solo fortalece los lazos académicos, sino que también contribuye a la formación de profesionales armenios en áreas clave para el desarrollo del país. “La educación es un puente entre nuestras naciones, y seguiremos apoyando a los jóvenes armenios”, aseguró Szijjártó.

Además de los acuerdos en energía y educación, Hungría ha brindado ayuda humanitaria a Armenia, incluyendo apoyo financiero a la Iglesia Apostólica Armenia y a familias desplazadas de Nagorno-Karabaj. Szijjártó también destacó el respaldo de su país al acercamiento entre Armenia y la Unión Europea, un tema clave en la agenda exterior armenia.
En cuanto a la seguridad regional, Mirzoyan reiteró el compromiso de Armenia con la firma de un tratado de paz con Azerbaiyán, aunque subrayó que cualquier acuerdo debe garantizar la estabilidad a largo plazo en el Cáucaso Sur.






