
🚆 Armenia endurece su postura: crece el reclamo para que Ferrocarriles Rusos abandone el país y no frene la Ruta Trump. 🇦🇲⚡ Decisión estratégica.
El debate sobre el futuro de los ferrocarriles en Armenia volvió al centro de la agenda política. Analistas y funcionarios discuten abiertamente la salida de Russian Railways, la empresa estatal rusa que gestiona la red ferroviaria armenia desde 2008, en plena disputa por la implementación del proyecto TRIPP o Ruta Trump.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, aseguró que Moscú mantiene contactos activos con Ereván. Respondió así a una consulta sobre la restauración de líneas ferroviarias estratégicas hacia Azerbaiyán y Turquía, según informó Armenpress.
El conflicto gira en torno a tres tramos ferroviarios críticos: Yeraskh–Nakhchivan, Gyumri–Kars e Ijevan–Gazakh. Estas líneas resultan esenciales para desbloquear las comunicaciones regionales y activar la Ruta Trump, un proyecto de conectividad impulsado por Armenia y Estados Unidos.
Desde 2008, la red ferroviaria armenia está operada por South Caucasus Railways, filial al cien por ciento de Russian Railways, bajo una concesión firmada por 30 años.
El primer ministro Nikol Pashinyan advirtió que Armenia no puede frenar los procesos regionales. “Estamos dispuestos a cooperar, pero si Rusia no actúa, podemos retirar la concesión”, dijo a periodistas.
El proyecto TRIPP prevé conectar Azerbaiyán con su enclave de Nakhchivan a través de territorio armenio, bajo control soberano de Armenia. El acuerdo se firmó el 8 de agosto de 2025 en Washington, con mediación del entonces presidente estadounidense Donald Trump.
Aunque Moscú reiteró su disposición a “explorar opciones” de participación, Ereván insiste en que Rusia no formará parte del proyecto TRIPP. El canciller armenio Ararat Mirzoyan aclaró que la cooperación rusa podría darse solo en proyectos paralelos, no en el núcleo del plan.

El analista político Rubén Meghrabyan fue tajante. “Los ferrocarriles rusos deben abandonar Armenia”, afirmó. Según él, Moscú dilata los procesos para impedir que Armenia restablezca conexiones con sus vecinos. “No tienen recursos y no les conviene que el proyecto avance”, sostuvo.
Meghrabyan cuestionó el estado de South Caucasus Railways y lo calificó como un operador obsoleto. “Funciona con estándares soviéticos y sin visión de desarrollo”, dijo, aludiendo a la Unión Soviética.
Mientras representantes armenios y azerbaiyanos ya inspeccionaron el tramo Yeraskh–Sadarak, el mensaje desde Ereván se endurece. Armenia avanza hacia una decisión estratégica: continuar con Russian Railways o asumir el control total de su infraestructura ferroviaria para no quedar fuera del nuevo mapa regional.






