
🗳️ ¡Récord de audiencia en Armenia! Casi todo el país vio el debate presidencial definitivo a horas de votar. 🇦🇲 Nikol Pashinyan defendió su gestión frente a las duras acusaciones de la oposición por la pérdida de territorios. 🏛️ El opositor Narek Karapetyan fue el blanco de todas las críticas ante las ausencias de Kocharyan y Tsarukyan. 📉
Los ciudadanos de Armenia presenciaron el evento televisivo más trascendental del proceso electoral con la emisión del tercer y principal debate preelectoral. El columnista y experto en medios de comunicación, Gor Madoyan, reportó este sábado 6 de junio de 2026 que el espacio transmitido por la Televisión Pública alcanzó una audiencia estimada de 400.000 personas solo en la plataforma de YouTube, logrando un impacto de difusión masiva que abarcó a casi la totalidad del padrón electoral nacional, compuesto por 2.473.445 electores, de los cuales 840.448 votantes se concentran en Ereván.
El encuentro político reunió a los líderes de las principales fuerzas en un ambiente de extrema polarización que se extendió durante tres jornadas por doce horas diarias, sirviendo de escenario para un total de dieciocho partidos y alianzas.
El debate con la participación del primer ministro Nikol Pashinyan se transformó en un verdadero campo de batalla retórico que enfrentó no solo al oficialismo contra la oposición, sino también a las distintas facciones opositoras entre sí, todo bajo una estricta equidad en el reparto del tiempo de aire garantizada por los presentadores.
El debate abordó temas de alta sensibilidad para el futuro estratégico del país como las perspectivas de paz, la demarcación de fronteras, el desbloqueo de rutas y el discurso de Azerbaiyán sobre el concepto de «Azerbaiyán Occidental». Asimismo, las delegaciones discutieron agriamente sobre las relaciones de Armenia con la Unión Europea y Rusia, la derrota militar en la guerra de los 44 días, la pérdida de Artsaj (Nagorno-Karabaj), el rol del Grupo de Minsk de la OSCE, las reformas constitucionales y la presunta injerencia extranjera.
Ante la rotunda negativa de los expresidentes Robert Kocharyan y Gagik Tsarukyan a participar en el programa televisivo, el principal foco de los ataques se desplazó de forma inusual hacia Narek Karapetyan, cabeza de lista del bloque Armenia Fuerte. Mientras el bloque anti-Pashinyan acusaba al primer ministro de ceder territorios y desmantelar los esfuerzos diplomáticos tradicionales, un sector de oradores afines al gobierno concentró sus municiones en Karapetyan, señalándolo junto al exdefensor del pueblo Arman Tatoyan como un proyecto político teledirigido por Vladímir Putin y el Kremlin.
La dinámica del plató de televisión evidenció una división por bloques compactos en lugar de una competencia tradicional de partidos individuales. Los voceros de las facciones aliadas al oficialismo presionaron a Tatoyan y a Karapetyan para que aclararan su postura postelectoral, exigiéndoles definir si acatarán los resultados oficiales de las urnas o si planean renunciar a sus actas de diputados para iniciar movilizaciones de resistencia civil en las calles, en tanto figuras como Levon Zurabyan facilitaban transiciones discursivas para amortiguar los golpes contra Karapetyan.
En medio del fuego cruzado, figuras como Edmon Marukyan de Armenia Brillante, Spartak Kyureghyan del partido Contra Todos y Suren Petrosyan de Solidaridad Democrática optaron por una calculada neutralidad, proyectando la imagen de políticos clásicos para captar el voto desencantado.

El bloque gobernante del Contrato Civil (CP) llegó al debate respaldado por sondeos de opinión pública favorables emitidos por entidades de prestigio internacional. Los estudios del Instituto Republicano Internacional otorgan a Pashinyan un 31% de apoyo directo y más del 60% de respaldo a sus políticas generales, mientras que las encuestas de las firmas Gallup y EVN sitúan la intención de voto del oficialismo en un 24% y 36% respectivamente, superando con holgura los índices de Armenia Fuerte, la Alianza Armenia y el partido Armenia Próspera.
El dictamen técnico del debate sugiere que las grandes fuerzas lograron consolidar sus bases de votantes duros sin sumar nuevos segmentos sustanciales. El Partido del Contrato Civil mantiene una ventaja estadística de tres a cuatro veces por encima de sus rivales directos en un escenario proyectado con un 50% de participación; sin embargo, los analistas concluyen que una afluencia masiva a las urnas este domingo podría quebrar el dominio del oficialismo, dado que las nuevas caras de la oposición como Karapetyan y Tatoyan no arrastran los altos índices de rechazo popular que arrastran los liderazgos históricos de Kocharyan y Tsarukyan.






