
⚠️ Crisis en Armenia. El Gobierno desafía a Karekin II ⛪️ Reconoce al obispo Gevorg y rechaza su excomunión. Iglesia y Estado, en choque frontal 🔥
El Gobierno de Armenia rechazó la decisión del Catholicos Karekin II de destituir y excomulgar al obispo Gevorg Saroyan, y afirmó que sigue siendo obispo y líder diocesano. El anuncio profundiza el conflicto abierto entre el poder político y la Iglesia Apostólica Armenia.
El vicepresidente de la Asamblea Nacional, Ruben Rubinyan, aseguró que “el Reverendo Gevorg sigue siendo obispo y líder diocesano”. En un mensaje público, atacó directamente al jefe de la Iglesia: “Ktrich Nersisyan no es un católico, es un político de oposición común y corriente”.
Rubinyan afirmó que Karekin II carece de legitimidad para destituir a un obispo. “No puede tomar ninguna decisión respecto a un clérigo casto y verdadero”, escribió, en referencia directa a Karekin II, cuyo nombre secular es Ktrich Nersisyan.
Desde el oficialismo sostienen que en décadas recientes no existieron casos de deposición episcopal. Subrayan que solo faltas extremadamente graves justificarían una medida de ese alcance.
El detonante fue la decisión del obispo Gevorg Saroyan de recurrir a los tribunales armenios. Impugnó la resolución previa que lo apartaba de la diócesis de Masyatsotn. Según dirigentes oficialistas, esa acción motivó la sanción eclesiástica.
El jurista David Khudatyan afirmó que “Ktrich Nersisyan no es patriarca” y que no tiene facultad para nombrar ni destituir autoridades religiosas. Agregó que el obispo “está siendo perseguido por ejercer un derecho garantizado por las leyes de la República de Armenia”.

El 27 de enero, la Santa Sede de Etchmiadzin anunció oficialmente la excomunión del obispo Gevorg Saroyan. La decisión se tomó en la víspera del Consejo Espiritual Supremo.
El comunicado sostuvo que Saroyan “rompió el pacto de obediencia” y que sus acciones facilitaron la injerencia de estructuras estatales en la vida interna de la Iglesia. Desde ahora, indicó el texto, pasará a ser considerado laico bajo el nombre de Arman Saroyan Basin.
El enfrentamiento revela una fractura inédita entre el Estado armenio y la jerarquía religiosa. El Gobierno reconoce a Gevorg Saroyan como obispo. La Iglesia lo considera excomulgado.
La disputa ya dejó de ser canónica. Se convirtió en un conflicto político, judicial y simbólico, con impacto directo en una de las instituciones más antiguas del país.






