
🚀 Hito tecnológico: Armenia activa su primera "AI Factory" con chips NVIDIA Blackwell B300, uniéndose al top 10 mundial de supercomputación. 🇦🇲💻 ⚡ Revolución digital: Con una inversión de 120 M$, el nuevo centro de datos en Gagarin entrenará inteligencia artificial soberana. 📈🤖
La república caucásica ingresó formalmente al selecto grupo de naciones que poseen infraestructura soberana de supercomputación orientada al desarrollo de inteligencia artificial. La compañía tecnológica Eleveight AI anunció la inauguración en la localidad de Gagarin del primer “AI Factory” del Sur del Cáucaso, una instalación equipada con los revolucionarios microprocesadores NVIDIA Blackwell B300.
El presupuesto definitivo de la primera fase operativa del complejo se consolidó en 120 millones de dólares, superando ampliamente las proyecciones iniciales del mercado de telecomunicaciones. El centro de datos fue diseñado con una arquitectura de alta carga eléctrica capaz de escalar de forma progresiva hasta alcanzar los 35 megavatios (MW) de potencia de computación, cumpliendo con los estándares internacionales de la infraestructura de supercomputadoras.
La dirección ejecutiva de la empresa sostiene que Armenia posee las condiciones macroeconómicas idóneas para emerger como una plataforma global de procesamiento de datos alternativa a los nodos tradicionales de Estados Unidos y Europa Occidental. Las ventajas competitivas del país incluyen costos de energía eléctrica sustancialmente menores, un ecosistema denso de técnicos e ingenieros de software calificados y una creciente conectividad por fibra óptica internacional en la región.
El director general de Eleveight AI, Arman Alexanyan, detalló la visión geopolítica y comercial que sustenta la ejecución del proyecto en territorio armenio. Alexanyan afirmó que el objetivo central es transformar a Armenia en un país donde se crea, entrena y despliega la IA, rompiendo con la posición de mera dependencia como consumidores de tecnologías extranjeras.
El plan de negocios de la firma contempla una expansión estratégica hacia los mercados emergentes de Asia Central y Europa Oriental durante los próximos años. En el plano local, el proyecto contempla un fuerte componente de impacto social y educativo de cara al desarrollo científico de la nación.
La compañía donará el 20% de la potencia total de computación del centro de datos de forma gratuita a las universidades públicas, institutos científicos de investigación y organizaciones sin fines de lucro del país. Esta inyección de capacidad de cálculo permitirá a los académicos armenios entrenar modelos de lenguaje propios y optimizar algoritmos complejos sin depender de servidores extranjeros.

La inclusión de Armenia en la cadena de distribución de los chips Blackwell B300 representa un hito diplomático debido a las restricciones de seguridad impuestas por el Departamento de Comercio estadounidense. El acceso a este hardware avanzado está regulado por el estricto sistema de control de exportaciones de EE. UU., el cual restringe su venta para evitar fugas tecnológicas hacia potencias rivales.
Solo diez países en todo el mundo tienen autorización legal para operar con esta arquitectura de NVIDIA, una lista exclusiva integrada por Estados Unidos, Dinamarca, Italia, Francia, Suecia, Alemania, Japón, India, Australia y la República de Armenia. Los procesadores B300 son considerados los componentes más eficientes del mercado global para el entrenamiento de redes neuronales profundas y la gestión de flujos de IA generativa a gran escala.
Esta inversión se integra dentro de una estrategia estatal dirigida a consolidar un polo tecnológico regional. El plan macroeconómico sumará próximamente un segundo complejo de datos de la corporación FireBird en la ciudad de Hrazdan. Esta segunda megaestructura prevé captar un flujo de inversión de 500 millones de dólares en su fase inicial y proyecta una expansión de 4.000 millones de dólares en su etapa de consolidación definitiva.






