
Armenia rechaza presiones políticas y decidirá su nueva central nuclear por criterios económicos. Conoce las 5 ofertas que evalúa Pashinyan. ☢️
El primer ministro armenio, Nikol Pashinyan, aclaró que la construcción de una nueva planta nuclear no responde a una agenda política, sino estrictamente en la rentabilidad económica y los beneficios para el país.
Actualmente, Armenia evalúa cinco ofertas internacionales provenientes de Rusia, Estados Unidos, Corea del Sur, Francia y China. El objetivo es reemplazar la instalación existente antes de 2036, fecha en la que concluirá su vida útil operativa.
El programa TRIPP ha avanzado hacia una fase de implementación práctica con la llegada de delegaciones estadounidenses a territorio armenio. Representantes del Departamento de Estado y de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional definieron recientemente los aspectos operativos y financieros.
La consultora de ingeniería AECOM inició oficialmente el estudio de viabilidad y el análisis del emplazamiento para este proyecto energético. El gobierno armenio trabaja diariamente en la elaboración de un acuerdo interestatal de jure que permita formalizar las inversiones necesarias.
Mikhail Kalugin, funcionario de la cancillería rusa, confirmó que la corporación Rosatom ofreció un proyecto de alta capacidad. Según el diplomático, esta tecnología garantizaría una tarifa eléctrica económica para el consumidor final y cubriría las necesidades nacionales por décadas.
Sin embargo, el Ejecutivo armenio no considera actualmente la alta capacidad como su prioridad estratégica en materia nuclear. Las autoridades prefieren enfocarse en el potencial de la energía solar y en soluciones tecnológicas que se adapten mejor a su red actual.

Pashinyan confirmó que el poder ejecutivo se inclina por la opción de una central nuclear modular por razones de seguridad crítica. Estos sistemas permiten una construcción escalonada, añadiendo módulos según la demanda energética y financiera del país en cada momento.
La mayor ventaja de este modelo radica en que los incidentes se consideran de carácter local y manejable. El primer ministro afirmó que: «una central nuclear modular no puede sufrir un accidente como el de Chernóbil», evitando evacuaciones masivas en zonas cercanas.
El Ministerio de Asuntos Exteriores enfatizó que el contrato final dependerá de la aclaración de cuestiones legales y financieras pendientes. El plan más inmediato contempla la construcción de líneas eléctricas de alta tensión para facilitar el intercambio rápido de electricidad.
Aunque los reactores modulares son una novedad global, Armenia comparará todas las ofertas tecnológicas y de precios disponibles. La decisión final buscará maximizar el crecimiento económico nacional sin comprometer la seguridad de la población civil.






