
🌿 Armenia se compromete con el futuro del planeta: el gobierno planea proteger el 20% de su territorio nacional de aquí al año 2030.⛰️ Nueva ley ambiental en Armenia introduce los "paisajes protegidos", un modelo donde las comunidades locales gestionarán su biodiversidad. 🌲
El gobierno de Armenia proyecta elevar la superficie de sus áreas naturales especialmente protegidas (ANSP) hasta alcanzar al menos un 20% de su territorio nacional para el año 2030. Esta medida incrementará de forma significativa el trece por ciento de cobertura ambiental que el país registra actualmente.
El nuevo objetivo responde de manera directa a los compromisos asumidos en el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, aprobado durante la cumbre COP15 de la ONU en 2022. Aunque la meta global exige resguardar el treinta por ciento de la superficie terrestre para el final de la década, Armenia adapta de forma progresiva su legislación interna según sus capacidades territoriales.
La ley nacional sobre áreas protegidas, vigente desde 2006, recibió una reforma integral este año para incorporar estándares internacionales de conservación. El cambio legal más relevante es la creación de una quinta categoría oficial de conservación denominada “paisajes protegidos”, que se suma a las reservas, santuarios, parques nacionales y monumentos naturales ya existentes.
A diferencia de los modelos anteriores administrados exclusivamente por el Estado, los paisajes protegidos podrán ser creados y gestionados de forma directa por las autoridades locales. Esta categoría abarca zonas con valor ecológico y cultural moldeadas por la actividad humana, permitiendo combinar usos tradicionales de la tierra y ecoturismo con la preservación biológica.

El inventario de conservación del país comprende hoy en día un total de 386.355 hectáreas (alrededor de 3.863 $km^2$), lo que representa el trece por ciento de la superficie de la república.
Este patrimonio natural se distribuye en la actualidad de la siguiente manera: 3 reservas estatales, 27 santuarios de fauna y flora, 4 parques nacionales y 233 monumentos naturales protegidos.
Desde el año 2012, el territorio destinado a la conservación biológica se expandió en 88.600 hectáreas. La nueva normativa redefine y detalla las actividades permitidas y prohibidas para cada figura legal, corrigiendo vacíos jurídicos históricos que afectaban a la mayoría de los santuarios y monumentos del país.
A diferencia de las reservas estatales estrictas, los santuarios habilitan actividades humanas controladas que sean compatibles con el entorno. Estos espacios protegen ecosistemas específicos o especies en peligro crítico, destacando ejemplos como el bosque de plátanos orientales en la región de Kapan o la reserva de Vordan Karmir, diseñada exclusivamente para salvar los hábitats salinos de la legendaria cochinilla del Ararat.






