
Armenia enfrenta desafíos demográficos críticos, incluidos abortos selectivos y emigración. El gobierno lanza una estrategia para revertir el envejecimiento y aumentar el crecimiento poblacional para 2040.
La situación demográfica en Armenia es compleja y está influenciada por una combinación de factores culturales, sociales y económicos, desde los abortos selectivos hasta la emigración. El gobierno ha comenzado a tomar medidas a través de su estrategia demográfica, pero, como señaló Pashinyan, la pregunta fundamental es si los ciudadanos armenios ven un futuro en el país.
En las últimas décadas, aproximadamente 80,000 niñas no han nacido en Armenia debido a abortos selectivos, según informó Narek Mkrtchyan, Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, en una reciente reunión gubernamental enfocada en los problemas demográficos del país.
Este fenómeno, motivado por una preferencia cultural hacia los hijos varones, ha tenido un impacto significativo en el potencial de crecimiento de la población femenina y, por extensión, en el capital humano del país.
El Primer Ministro Nikol Pashinyan comentó que esta situación ha tenido ya un efecto negativo en el potencial reproductivo de Armenia. Según Pashinyan, el problema requiere una discusión pública abierta y soluciones a largo plazo.
“Algunas personas desean tener hijos, pero las principales víctimas de los abortos selectivos son las niñas”, afirmó el primer ministro, haciendo un llamado a la reflexión y al diálogo social sobre la equidad de género.

Durante la misma reunión, Pashinyan también abordó otro grave problema demográfico: la emigración masiva. Según él, uno de los errores más grandes del gobierno es no haber estudiado lo suficiente los motivos que llevan a los ciudadanos a abandonar el país.
“Por ridículo que parezca, el gobierno no ha estudiado a fondo el problema de la emigración”, dijo, subrayando que muchos ciudadanos armenios no ven oportunidades de empleo dignas ni ven posible proteger sus derechos dentro del país.
Uno de los principales problemas que impulsa la emigración es el temor asociado al servicio militar, que ha generado una planificación familiar dirigida a evitar que los hijos varones se alisten. Esta preocupación, según Pashinyan, afecta directamente las tasas de natalidad y la estructura familiar, pues las familias temen tener varios hijos si esto implica que deben ir al ejército.
El primer ministro también destacó que muchos armenios prefieren buscar trabajo en el extranjero, particularmente en Europa, donde perciben que hay mejores oportunidades laborales. Citó casos de ciudadanos armenios trabajando en hoteles europeos, lo que plantea la pregunta: ¿por qué no pudieron encontrar esas mismas oportunidades en su país natal?
Para abordar estos retos, el gobierno de Armenia aprobó una estrategia demográfica 2024-2040 con el objetivo de revertir el envejecimiento de la población y promover el crecimiento del capital humano.
Según el Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Narek Mkrtchyan, el objetivo es reducir el envejecimiento de la población en un 20% y aumentar el rejuvenecimiento en un 30% para 2040. La estrategia se centrará en fomentar una tasa de fertilidad cercana a los niveles deseados, reducir la pobreza y aumentar la expectativa de vida, lo que contribuiría a mejorar significativamente el Índice de Desarrollo Humano (IDH) del país.
En palabras del ministro, la clave de este plan está en adoptar un enfoque integral para garantizar el bienestar de la sociedad, lo que incluye no solo mejorar las tasas de natalidad, sino también generar un entorno socioeconómico que motive a las personas a ver a Armenia como un país donde pueden prosperar.






