
🕊️💼 Aram Sargsyan lo afirma: sin paz no hay inversiones. EE. UU. apuesta por Armenia. Chips, energía nuclear y empleo.
El presidente del partido República, Aram Sargsyan, afirmó que la paz entre Armenia y Azerbaiyán es hoy una necesidad estratégica y económica para el país, en una entrevista difundida en YouTube.
Sargsyan valoró positivamente la concesión del Premio Por la Fraternidad Humana al primer ministro Nikol Pashinyan y al presidente Ilham Aliyev, al considerar que “impone obligaciones morales” y reduce el riesgo de una nueva guerra.
“La paz es urgente para reconstruir la economía y el ejército. No asistir a la ceremonia habría sido un error diplomático”, sostuvo.
Aram Sargsyan fue primer ministro de su país entre noviembre de 1999 y mayo de 2000. Es el hermano menor del ex primer ministro Vazgen Sargsyan, que fue asesinado en el parlamento armenio el 27 de octubre de 1999.

Sargsyan señaló que Estados Unidos considera a la región suficientemente estable para inversiones estratégicas. Según explicó, Washington busca que Armenia se vuelva económicamente fuerte y menos dependiente de Rusia.
Uno de los proyectos clave sería la producción de semiconductores. “EE. UU. quiere diversificar los suministros y reducir su dependencia de Taiwán y China”, afirmó.
Sargsyan aseguró que Armenia podría convertirse en una plataforma para crear entre 20.000 y 50.000 empleos, abasteciendo a mercados como Irán y los países árabes. Destacó que el país cuenta con arena de cuarzo apta para producir obleas de silicio.
El líder del partido República confirmó que se prepara la firma de un acuerdo con Estados Unidos en el ámbito de la energía nuclear civil, conocido como “acuerdo 123”.
Según Sargsyan, este paso reforzaría la seguridad energética y elevaría el perfil tecnológico de Armenia.
En materia de transporte, Sargsyan afirmó que Armenia está dispuesta a transferir la gestión de los ferrocarriles desbloqueados a un consorcio internacional, preferentemente estadounidense.
“Esto evitaría el control del FSB ruso, que Moscú exige”, sostuvo. Añadió que Rusia no puede competir con Occidente en inversiones directas y tecnología, ya que “solo ofrece créditos caros”.
Sargsyan cuestionó a los ex mandatarios Robert Kocharian y Serzh Sargsyan, a quienes acusó de pensar con la lógica de los años noventa.
“Solo ven a Rusia como socio y no perciben las oportunidades económicas globales actuales”, afirmó.
Sargsyan se mostró convencido de que el tratado de paz con Azerbaiyán se firmará antes de las elecciones, ya que es una condición para la llegada de inversiones occidentales.
También anticipó que la frontera con Turquía podría abrirse en marzo. Explicó que a Bakú le conviene construir un nuevo gasoducto hacia Turquía a través de Armenia, siguiendo el río Araks, con posible participación de inversores de los Emiratos Árabes Unidos.






