
La empresa británica Anglo Asian Mining (ААМ) quien promovió el bloqueo "ambientalista" de Nagorno Karabaj, dijo espera recibir pronto de las autoridades de Azerbaiyán el complejo minero de Kashen, que quedó bajo el control de Bakú después del 20 de septiembre.
La empresa británica Anglo Asian Mining (ААМ) quien promovió el bloqueo “ambientalista” de Nagorno Karabaj, dijo espera recibir pronto de las autoridades de Azerbaiyán el complejo minero de Kashen, que quedó bajo el control de Bakú después del 20 de septiembre.
Anglo Asian Mining ha anunciado que las minas de oro y cobre-molibdeno del complejo minero están ubicadas en sus “áreas de contrato”.
Base Metal era el operador de la mina Kashen y el mayor contribuyente en Artsaj. Según su informe anual, la compañía pagó más de US$22 millones en impuestos en 2021, frente a los US$48 millones antes de la guerra.

La empresa forma parte del Grupo Vallex, propiedad del empresario Valery Mejlumyan. Además de Kashen, Vallex operaba la mina de oro Drmbon, también ubicada en la región Martakert de Artsaj.
El trabajo de exploración en la mina Kashensky comenzó en 2007. Se habían invertido US$130 millones, según Vallex Group.
Como informara SoyArmenio el 18 de agosto de 2021, Anglo Asian Mining posee una licencia del gobierno de Azerbaiyán para Sotk.
Señala que también es propietaria de los derechos sobre el área de Kyzbulag en Nagorno-Karabaj; donde se encuentra el depósito de cobre y molibdeno de Kashen.
Anteriormente, el depósito había sido desarrollado por Base Metals del Grupo Vallex, que construyó allí una planta de procesamiento por US$130 millones. Desde otoño, el trabajo en Kashen se detuvo.
Civilnet publicó una investigación que indica que Azerbaiyán vendió este año la mina Kashen a una empresa británica cuyo accionista es el exjefe de gabinete del presidente de EE. UU.
Según la publicación, el gobierno de Azerbaiyán firmó en julio un acuerdo con la empresa británica Anglo Asian Mining Company para transferir la gestión de varias minas a cambio de US$3.000 millones. El acuerdo incluía la mina de cobre y molibdeno Kashen, ubicada en la región Martakert de Artsaj.
Entre los principales accionistas de Anglo Asian Mining Company se encuentra John Sununu, un accionista del 9,3%, jefe de gabinete del presidente de EE. UU. George W. Bush y ex gobernador de New Hampshire, cuyo padre emigró a EE. UU. desde el Líbano. Otros miembros de la familia Sununu también participan en la gestión de la empresa.
Otra participación del 3,5% es propiedad de Limelight Industrial Developments, una empresa sobre la que no hay información disponible públicamente.
Además, la Anglo Asian Mining recibió de Azerbaiyán; los derechos sobre el depósito de oro Vezhnali en la región de Zangelan; que estaba bajo el control de la invadida República de Artsaj. Dijo está evaluando el acceso al campo, que, según la empresa, es limitado.
En julio de 2022, Bakú modificó un contrato con la empresa británica Anglo Asian Mining PLC , transfiriendo a la empresa tres nuevos sitios mineros dentro de Azerbaiyán. Una de estas áreas está ubicada en la parte oriental de la región Martakert de Nagorno-Karabaj, un área rica en minas de oro, cobre y plata.
La población armenia de Nagorno-Karabaj rechazó los esfuerzos de Azerbaiyán de enviar grupos de monitoreo, creyendo que la medida le daría a Bakú el control de la economía de la región y eventualmente conduciría a su anexión. En represalia, Bakú envió a «ambientalistas» para bloquear el único corredor que conecta Armenia con Nagorno-Karabaj.

Los usuarios de las redes sociales identificaron a los empleados estatales de Azerbaiyán entre algunos de estos “ambientalistas” que periódicamente intentan provocar a las fuerzas de paz rusas. El bloqueo terminó provocando un desastre humanitario en la región, con miles de civiles incapaces de acceder a necesidades básicas como medicamentos y alimentos a través de la única vía que los conectaba con el mundo exterior.
Para agravar las tensiones, Anglo-Asian Mining envió una carta a las principales organizaciones internacionales y estados exigiendo que se detuviera la “explotación ilegal” de las minas en Nagorno-Karabaj por parte de los armenios. Y, sin embargo, Moscú continúa adoptando una posición pasiva, a pesar de ser una parte objetivo en el tumulto.
Sobre la agresión de Azerbaiyán contra Nagorno-Karabaj, el Ministerio de Defensa de Artsaj informó que el 19 de septiembre, las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán violaron el alto el fuego a lo largo de toda la línea de contacto, lanzando ataques con misiles y artillería y utilizando vehículos aéreos no tripulados y aviones de combate.
Como informara SoyArmenio, Bakú acusó primero al Ejército de Defensa de de llevar a cabo acciones de sabotaje, como resultado de las cuales 6 azerbaiyanos supuestamente murieron como resultado de dos explosiones diferentes, y luego dio inicio a «medidas antiterroristas de carácter local en la región para garantizar y restaurar el orden constitucional de la República de Azerbaiyán”.
Turquía felicitó a Bakú por las campaña contra los «terroristas», Rusia acusó a Armenia de haberlo provocado por su acercamiento a occidente, mientras el mundo tildó a Azerbaiyán de agresor y exigió un tardío alto el fuego.
El 20 de septiembre, 24 horas después del ataque azerí, la República de Artsaj aceptó la propuesta de Rusia de un alto el fuego bajo las condiciones de Azerbaiyán.
Según los últimos datos, 200 personas murieron (10 civiles, entre ellos 5 niños) y más de 400 resultaron heridas (40 civiles, entre ellos 13 niños). Según el Defensor del Pueblo de Artsaj, más de 10.000 personas fueron evacuadas de 16 asentamientos capturadas por los azerbaiyanos, varios miles no pueden encontrar a sus familiares.
El presidente de Nagorno Karabaj, Samvel Shahramanyan, firmó el 28 de septiembre, un decreto que disuelve todas las instituciones estatales de la república no reconocida el 1 de enero de 2024.






