
Alemania eliminó una publicación con la bandera de Artsaj tras la protesta de Azerbaiyán, que calificó el hecho como una "provocación política". El presidente Steinmeier enfrenta tensiones diplomáticas en su gira por el Cáucaso Sur.
La reciente visita del presidente de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, a Armenia ha desatado un nuevo conflicto diplomático en el Cáucaso Sur. Una publicación en sus redes sociales en la que aparecía la bandera de Artsaj provocó una enérgica protesta de Azerbaiyán, que exigió su eliminación inmediata y una disculpa pública.
Durante su visita oficial a Ereván, el presidente Frank-Walter Steinmeier compartió en sus historias de Instagram una imagen con la bandera de Artsaj, acompañada de un texto en el que reconocía que Nagorno-Karabaj estuvo poblado mayoritariamente por armenios.
“El conflicto afecta a la región de Nagorno-Karabaj. Según el derecho internacional, esta región pertenece a Azerbaiyán, pero estaba habitada principalmente por armenios. Se han producido repetidos enfrentamientos armados en las últimas décadas”, escribió Steinmeier.
La reacción de Bakú no se hizo esperar. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Azerbaiyán convocó al embajador alemán en Bakú, Ralf Hörlemann, para expresar su protesta. En un comunicado oficial, el gobierno azerbaiyano calificó la publicación como una “provocación política inaceptable” y exigió a Alemania que ofreciera una disculpa pública.
Ante la presión diplomática, la imagen fue eliminada de las redes sociales oficiales del presidente alemán.

La controversia se da en un contexto en el que Alemania intenta actuar como mediador en el proceso de paz entre Armenia y Azerbaiyán. Durante su visita, Steinmeier elogió la actitud del gobierno armenio en la resolución del conflicto y destacó que no existen obstáculos para la firma de un acuerdo de paz entre ambos países.
“Entre los temas prioritarios que se abordarán se encuentra la tarea clave de fortalecer la estabilidad y la paz a largo plazo en el Cáucaso Sur, así como el desarrollo de relaciones mediante la cooperación económica, científica y cultural”, declaró Steinmeier.
Sin embargo, el reconocimiento implícito de la identidad armenia de Nagorno-Karabaj generó fricciones con Bakú, que mantiene su postura firme sobre la soberanía del territorio y el derecho de los azerbaiyanos desplazados a regresar a sus antiguas tierras.
La reacción de Azerbaiyán ante la publicación de Steinmeier es parte de una estrategia más amplia para consolidar su narrativa sobre Nagorno-Karabaj y el concepto del “Azerbaiyán Occidental”.
Recientemente, en un programa de la televisión estatal azerbaiyana, se mostró un mapa en el que se incluían territorios armenios como parte del supuesto “Azerbaiyán Occidental”. Durante la emisión, se mencionaron ciudades como Talin y Agarak, reforzando el discurso de que los azerbaiyanos desplazados también tienen un derecho al retorno.
En este contexto, la eliminación de la bandera de Artsaj en las redes del presidente alemán no solo responde a una presión diplomática puntual, sino que refleja la complejidad geopolítica de la región y el delicado equilibrio que los actores internacionales deben mantener en el conflicto del Cáucaso Sur.






