
⚡ Alianza por 20 años: Azerbaiyán y Georgia firman un histórico acuerdo para el suministro y tránsito de energía eléctrica hacia Turquía. 🗺️ Geopolítica energética: El nuevo puente eléctrico del Cáucaso Meridional busca aislar la influencia de Rusia y potenciar el Corredor Central. 🇪🇺
Las repúblicas de Azerbaiyán y Georgia formalizaron un ambicioso acuerdo estratégico para el suministro y tránsito de energía eléctrica que redefinirá la conectividad en el Cáucaso Meridional durante las próximas dos décadas. El documento, firmado originalmente en Bakú el 18 de mayo, recibió su ratificación definitiva este 9 de julio mediante un decreto ejecutivo emitido por el presidente azerbaiyano, Ilham Aliyev.
Este tratado de largo plazo complementa la sólida alianza que ambos países mantienen en los sectores del petróleo, el gas y los ferrocarriles (a través de megaproyectos como el oleoducto Bakú-Tiflis-Ceyhan y la línea férrea Bakú-Tiflis-Kars), añadiendo ahora el vector de la energía eléctrica a su infraestructura compartida.

El acuerdo garantiza un suministro eléctrico continuo de Azerbaiyán hacia Georgia, además de regular el tránsito de excedentes azerbaiyanos a través del territorio georgiano con destino a terceros mercados, principalmente Turquía, utilizando la infraestructura del Puente Eléctrico Azerbaiyán-Georgia-Turquía (AGT).
Para Azerbaiyán, esto le permite diversificar sus ingresos de exportación y monetizar su transición hacia las energías renovables (solar y eólica). El país busca generar dividendos adicionales mediante el cobro de peajes de tránsito y proyecta este pacto como un trampolín para su plan de Corredor de Energía Verde, diseñado para exportar electricidad limpia a Europa Central vía Rumania y Hungría.
Para Georgia, se segura un suministro energético predecible y fiable para su mercado interno, mitigando las fluctuaciones estacionales de sus propias centrales hidroeléctricas. El beneficio político y estratégico más relevante es la reducción directa de su dependencia de las importaciones energéticas procedentes de Rusia.

La consolidación de este corredor energético se alinea con las prioridades estratégicas de Estados Unidos en la región. Washington —cuya diplomacia ha respaldado tradicionalmente la autonomía energética del Cáucaso frente a Moscú— observa en este acuerdo un mecanismo indirecto para estabilizar el denominado Corredor Central (Ruta Este-Oeste). Este avance en conectividad se acopla además con los objetivos de infraestructura del nuevo marco regional TRIPP.
A largo plazo, el tratado abre una ventana de oportunidad para Armenia. A medida que avance el proceso de paz bilateral con Azerbaiyán, la infraestructura del puente eléctrico AGT podría sentar las bases para una eventual interconexión de las redes de los tres países del Cáucaso Meridional. Una futura sincronización de los sistemas eléctricos de Armenia, Azerbaiyán y Georgia incrementaría la interdependencia económica regional, atrayendo inversiones internacionales y funcionando como un incentivo técnico para blindar la estabilidad política en la zona.






